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21.05.2018.

Las pruebas de cribado constituyen una parte importante de la medicina preventiva. Para las personas con edades comprendidas entre los 30 y los 49 años, estas pruebas se utilizan para  detectar, de manera precoz, algunas de las enfermedades más comunes y que pueden llegar a ser potencialmente mortales - como la diabetes, ciertos cánceres y las enfermedades cardíacas -, que pueden aparecer en este rango de edad. Estas pruebas pueden ser de gran ayuda para la detección de estas enfermedades en sus etapas más iniciales, incluso antes de la aparición de síntomas.

La información proporcionada por estas pruebas de cribado permite al médico establecer medidas preventivas que mejoran la salud e incluso aumentan los años de vida saludable. Por ejemplo, la medida rutinaria de los niveles de colesterol puede revelar la existencia de un riesgo a desarrollar enfermedad cardíaca, permitiendo la adopción de medidas preventivas – como cambios en el estilo de vida – antes de la progresión a una enfermedad más grave.

En el menú superior aparecen los links a las pruebas de cribado recomendadas para los adultos entre 30 y 49 años. En cada uno de ellos se resumen las recomendaciones de diferentes organismos; sin embargo, en muchos casos no existe un consenso claro. Por este motivo, es importante que las decisiones acerca de estas pruebas de cribado las realice su médico considerando toda la información referente a su caso.

Si desea más información acerca de la prevención de enfermedades y de los pasos necesarios a seguir para mantener un buen estado de salud, refiérase (en esta misma página web) a "Estado de Salud en el Sistema Sanitario Actual".

Recomendaciones
  • Cáncer de mama

    El cáncer de mama constituye, en España, la primera causa de muerte por cáncer en la mujer. El cribado sistemático puede ayudar a detectar tumores en un estadio temprano, cuando son más tratables. Se dispone de diferentes métodos para el cribado, incluyendo la mamografía, una prueba de imagen que es especialmente efectiva en la detección del cáncer de mama varios años antes de que se desarrollen los síntomas. Los expertos en el tema estiman que, si se realizaran mamografías a todas las mujeres de 40 años o más, podría evitarse hasta aproximadamente un 16% de las muertes por este tipo de cáncer.

    Son diversos los organismos sanitarios (nacionales e internacionales) que ofrecen recomendaciones sobre el inicio y frecuencia de realización de mamografías.

    Recomendaciones para mujeres en los 30s:
    Se recomienda una exploración clínica de la mama cada vez que se acude al ginecólogo, al menos cada 3 años. La mamografía no está recomendada como parte del cribado. Sin embargo, a las mujeres de este grupo de edad también se les sugiere realizar una autoexploración de las mamas una vez al mes, como alternativa; ante cualquier hallazgo, es necesario siempre consultar con el médico especialista.

    Recomendaciones para mujeres en los 40s:
    Se recomienda una exploración clínica de la mama cada vez que se acude al ginecólogo, cada año. En este grupo de edad, se recomienda realizar una mamografía anual a mujeres a partir de los 40 años con factor de riesgo genético elevado (se recomienda empezar los controles 10 años antes de la edad del antecedente más joven). Para el resto de mujeres, la recomendación general es efectuar una mamografía cada 2 años.

    Estas recomendaciones son válidas para mujeres sin factores de riesgo conocidos. Si se presenta un riesgo aumentado, el médico seguramente le aconsejará una alternativa más individualizada.

    Si desea conocer algunos factores que pueden hacer aumentar el riesgo de cáncer de mama, incluyendo una predisposición familiar o genética al mismo, consulte los enlaces que se listan a continuación.


    Enlaces
    American Cancer Society: What are the risk factors for breast cancer?
    American Cancer Society: Can breast cancer be found early?


    Bibliografía
    American Cancer Society. Breast Cancer Facts & Figures 2011-2012. http://www.cancer.org/acs/groups/content/@epidemiologysurveilance/documents/document/acspc-030975.pdf

    American Cancer Society Guidelines for the Early Detection of Cancer.  http://www.cancer.org/healthy/findcancerearly/cancerscreeningguidelines/american-cancer-society-guidelines-for-the-early-detection-of-cancer.

    National Guideline Clearinghouse.  American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG).  Breast cancer screening. Washington (DC): American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG); 2011 Aug. 11 p. (ACOG practice bulletin; no. 122). http://www.guideline.gov/content.aspx?id=34275.

    U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF). 1) Screening for breast cancer: U.S. Preventive Services Task Force recommendation statement. 2) December 2009 addendum. Ann Intern Med 2009 Nov 17; 151(10):716-726, W-236.

  • Cáncer cervical

    La mayoría de muertes por cáncer cervical o cáncer de cuello de útero (parte inferior del útero o matriz) podrían evitarse si las mujeres se sometieran a controles citológicos (Prueba de Papanicolau) regulares. Este tipo de cáncer puede tardar muchos años en desarrollarse y suele presentarse en mujeres a partir de los 40 años. El hecho de someterse a cribados de manera regular contribuye a detectar el cáncer cervical en sus primeros estadios, cuando todavía es tratable y curable. El cribado permite incluso detectar lesiones precancerosas que pueden por lo tanto tratarse (y eliminarse) antes de que el cáncer llegue a desarrollarse.

    Recomendaciones
    Es especialmente importante que aquellas mujeres que no se hayan realizado una prueba de Papanicolau en los últimos 3 años o todavía no se hayan realizado nunca dicha prueba, acudan a realizársela sin demora.

    Además de la citología, diferentes organizaciones también recomiendan realizar un estudio del ADN del Virus del Papiloma Humano (VPH) a las mujeres mayores de 30 años. Se conoce que, infecciones persistentes de algunos tipos (cepas) del VPH constituyen el factor de riesgo más importante de cáncer cervical. Dos tipos de VPH, tipo 16 y 18, son los responsables de la mayoría de los cánceres cervicales (cerca del 70%).

    Organismos y sociedades como el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), el U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) y la American Cancer Society (ACS) recomiendan:

    • Iniciar el cribado  (primera citología) a los 3 años de inicio de las relaciones sexuales, o partir de los 25 años si la mujer es sexualmente activa.
    • Realizar una citología anual durante los 2 primeros años; si son valorables y negativas, realizarla cada 3 años (en mujeres VIH positivas o inmunodeprimidas, la citología debe mantenerse anual).
    • A partir de los 35 años, cribado con citología y test de ADN del VPH (si se dispone) cada 5 años; si no se dispone del test de ADN del VPH, continuar con citología cada 3 años.
    • Si el programa se ha cumplido, el programa finaliza a los 65 años.

    Las mujeres a las que se les ha realizado una histerectomía deberían discutir su caso personalmente con su médico, ya que constituye una situación específica. En algunos casos, puede considerarse continuar.

    Factores de riesgo
    Sin embargo, la frecuencia del cribado puede variar  en función de los factores de riesgo que se presenten. Por ejemplo, la exposición a dietilestilbestrol (DES) in utero, diagnóstico previo de cáncer cervical, infección por el VIH, o un sistema inmune deprimido (inmunodepresión) pueden suponer un aumento de la frecuencia del cribado. Es importante consultar con el médico acerca de la frecuencia de cribado más apropiada en función de las propias características.

    Aunque la paciente no necesite someterse a una citología cada año, siguen recomendándose exámenes ginecológicos anuales.


    Bibliografía
    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Cervical Cancer. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/

    Moyer, VA on behalf of the U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Cervical Cancer: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement. Annals of Internal Medicine, March 6, 2012, 156(5). http://www.annals.org/content/early/2012/03/14/0003-4819-156-12-201206190-00424.full

    American Cancer Society. New Screening Guidelines for Cervical Cancer. http://www.cancer.org/Cancer/news/News/new-screening-guidelines-for-cervical-cancer

    Reuters. Wait longer between Pap tests, doctors say. October 22, 2012. http://www.reuters.com/article/2012/10/22/health-cancer-papsmear-idUSL3E8LM84D20121022

    ACOG. Ob-Gyns Recommend Women Wait 3 to 5 Years Between Pap Tests. October 22, 2012. http://www.acog.org/About_ACOG/News_Room/News_Releases/2012/Ob-Gyns_Recommend_Women_Wait_3_to_5_Years_Between_Pap_Tests

  • Hipercolesterolemia (colesterol elevado)

    El colesterol y otras sustancias grasas conocidas como lípidos empiezan ya a depositarse en las paredes arteriales desde la infancia; esto conduce a un endurecimiento progresivo de la pared de la arteria, que acaba con la formación de una placa que crea una estrechez vascular, dificultando el paso de la sangre. En adultos, la placa crece conduciendo a problemas circulatorios que además de afectar a las arterias del corazón, tiene consecuencias sobre las del resto del organismo (problema conocido como arteriosclerosis). En países desarrollados, la enfermedad cardiovascular constituye una de las primeras causas de muerte en adultos, presentando una asociación con los niveles de colesterol sanguíneo.

    Debido a que la enfermedad cardiovascular constituye un problema de salud de primer orden, puede comprenderse que los profesionales sanitarios se esfuercen en intentar evitar sus consecuencias (infarto de miocardio, accidente vascular cerebral, muerte a edad temprana, etc.), solicitando una determinación de los niveles de colesterol. La población (cualquiera que sea su edad) debe concienciarse de la importancia de disminuir la concentración de colesterol. Los expertos incluso animan a disminuir el colesterol durante la infancia y la adolescencia como estrategia para prevenir la enfermedad cardiovascular en la edad adulta.

    Recomendaciones
    Distintos organismos expertos en el tema, nacionales e internacionales, como el National Cholesterol Education Program (NCEP) y la American Heart Association (AHA) han elaborado las siguientes recomendaciones:

    • Cualquier adulto mayor de 20 años debería someterse a un estudio lipídico completo (en ayunas) cada 5 años. En caso de acudir al análisis en ayunas (no haber comido durante las 9-12 horas previas), la prueba aporta información sobre:

              - Colesterol total
              - Colesterol-LDL; sus concentraciones deberían ser bajas, puesto que contribuye al endurecimiento de la pared arterial y a la formación de la placa
              - Colesterol-HDL; sus concentraciones deberían ser altas
              - Triglicéridos; otro tipo de sustancia lipídica que se encuentra en sangre

    Este análisis en ayunas constituye la prueba de primera línea, según la NCEP. Si no se está en ayunas, tan sólo pueden obtenerse dos de esos resultados: colesterol total y colesterol-HDL.

    • Si existe una o más de las siguientes circunstancias, puede ser necesario realizar los análisis con mayor frecuencia:

              - Colesterol total igual o superior a 200 mg/dL
              - Varones mayores de 45 años o mujeres entre 50 y 55 años
              - Colesterol-HDL inferior a 40 mg/dL
              - Existencia de otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular

    La U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) recomienda el siguiente cribado para la hipercolesterolemia:

    • Varones entre 20 y 35 años, deberían someterse a controles si presentan alto riesgo de enfermedades cardiovasculares. Varones de 35 años o más, recomendación alta de someterse a controles independientemente de los factores de riesgo.
    • Mujeres entre 20 y 45 años, deberían someterse a controles si presentan alto riesgo de enfermedades cardiovasculares. Mujeres de 45 años o más, recomendación alta de someterse a si presentan alto riesgo de enfermedades cardiovasculares.

    Factores de riesgo
    La vulnerabilidad a padecer trastornos cardiovasculares es mayor si se presentan factores de riesgo asociados:

    • Fumar
    • Presión arterial alta (140/90 o superior, o se toman medicamentos antihipertensivos)
    • Diabetes
    • Obesidad o sobrepeso
    • Inactividad física
    • Historia familiar de enfermedad cardiaca

    Los hombres tienen un riesgo superior de padecer un infarto de miocardio que las mujeres. El riesgo de padecer una enfermedad cardíaca aumenta con la edad.


    Enlaces
    University of Maryland Heart Center: Heart Disease Risk Calculator

    National Heart, Lung, and Blood Institute: What is Cholesterol?


    Bibliografía
    Centers for Disease Control and Prevention. FASTSTATS – Leading Causes of Death. http://www.cdc.gov/nchs/fastats/lcod.htm

    Centers for Disease Control and Prevention. National Cholesterol Education Month. September 10, 2012. http://www.cdc.gov/Features/CholesterolAwareness/index.html

    American Heart Association. How To Get Your Cholesterol Tested. June 14, 2012.

    American Heart Association. Understand Your Risk of Heart Attack. http://bit.ly/MFgTNN

    National Cholesterol Education Program (NCEP) guidelines for a cholesterol test: Healthwise Medical Information on eMedicineHealth. http://www.emedicinehealth.com/script/main/art.asp?articlekey=128039&ref=12908

    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Lipid Disorders in Adults. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspschol.htm

  • Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH)

    El VIH es el virus que causa el SIDA (Síndrome de la inmunodeficiencia adquirida), una enfermedad que puede suponer un peligro para la vida. Inicialmente, la infección por el VIH puede no causar síntomas, o bien un cuadro agudo con signos y síntomas inespecíficos similares a los de la gripe, que se resuelve después de un corto período de tiempo. Si la infección no se detecta ni se trata, finalmente aparecen los síntomas del SIDA aparecen y empiezan a empeorar de forma progresiva. Con el tiempo, el VIH destruye el sistema inmune y el organismo es más vulnerable a infecciones oportunistas.

    En el año 2010, la OMS estimó que a nivel mundial, 2.7 millones de personas adquirirían la infección por el VIH y que 1.8 millones morirían a consecuencia de alguna enfermedad relacionada con el SIDA; además, 44 millones de personas ya convivían con el VIH.

    El VIH puede transmitirse de las siguientes formas:

    • Manteniendo relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.
    • Mediante el uso compartido de agujas y jeringas (como el que se da en consumidores de drogas).
    • Durante el embarazo o el nacimiento. Si una mujer embarazada está infectada por el VIH, el virus puede pasar a través de la placenta e infectar el feto.
    • A través del contacto con sangre infectada.

    Actualmente, debido al cribado de la infección por VIH en la sangre de donantes y gracias al tratamiento térmico de los derivados sanguíneos, el riesgo de contagio por transfusiones es muy pequeño. Sin embargo, antes de que la sangre se analizara para detectar la presencia del VIH y antes de emplear técnicas de calor para eliminar el VIH en los derivados sanguíneos (como el factor VIII y la albúmina), el VIH se podía transmitir a través de transfusiones de sangre o de componentes sanguíneos contaminados.

    ¿Porqué realizar el cribado?
    El cribado de la infección por el VIH es una parte importante de la medicina preventiva. Un diagnóstico precoz de la infección conduce a un tratamiento temprano y efectivo que ralentiza la progresión de la enfermedad y que también tiene importantes beneficios para otras personas y para la sociedad en general. Si una persona conoce que es positiva al VIH, puede modificar sus actos para no exponer a otras personas a la infección, y por lo tanto evitar una mayor propagación de la enfermedad. Si una mujer embarazada conoce que es positiva al VIH, la instauración del tratamiento adecuado puede prevenir la transmisión al feto. Si las pruebas del cribado demuestran que no existe infección, se pueden tomar medidas para evitar la infección.

    Conocer el riesgo
    Existen varias situaciones que aumentan el riesgo de contraer el VIH:

    • Haber mantenido relaciones sexuales sin protección con más de una pareja; padecer alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS) parece hacer más susceptibles a las personas a adquirir una infección por el VIH durante las relaciones sexuales con parejas infectadas.
    • En varones que mantienen relaciones homosexuales.
    • Si se mantienen relaciones sexuales a cambio de dinero o drogas.
    • Ante inyecciones de drogas de abuso, especialmente si se comparten jeringuillas u otros dispositivos.
    • Si la persona con la que se han mantenido relaciones sexuales es VIH-positiva.
    • Si se han mantenido relaciones sexuales con una persona que pueda clasificarse dentro de las categorías que se acaban de citar o si no se conoce con detalle las posibles conductas de riesgo de la pareja.

    La frecuencia con que se deben realizar las pruebas depende de las propias actividades y de las parejas sexuales. Por ejemplo, en parejas de larga duración sexualmente monógamas, puede ser que una sola prueba sea necesaria. Sin embargo, si una de las dos personas de la pareja han tenido relaciones sexuales con más de una persona, el riesgo de infección aumenta. Así mismo, si una persona, o una persona con la cual ésta tiene relaciones sexuales, tiene comportamientos de riesgo, el riesgo de infección también aumenta.

    Pruebas de cribado
    Existen varias pruebas de detección de anticuerpos que pueden utilizarse para el cribado del VIH. Para aumentar la probabilidad de detección de la infección del VIH se puede utilizar, lo antes posible después de la exposición, la combinación de pruebas que detectan anticuerpos frente al VIH con la determinación del antígeno p24.

    Se dispone de varias opciones para el test:

    • En la mayoría de los casos se usan las denominadas técnicas inmunoenzimáticas a partir de una muestra de sangre. En caso de que el resultado sea positivo, con la misma muestra de sangre extraída se realiza una técnica más específica.
    • Existen pruebas rápidas, que emplean generalmente una pequeña muestra de sangre, que se obtiene de un dedo mediante un pinchazo con una lanceta, o saliva. Su característica fundamental es que el resultado puede obtenerse en menos de 30 minutos.

    Las pruebas de cribado tienen algunas limitaciones que es importante recordar:

    • Una persona sana en la que no se detecten anticuerpos frente al VIH; el test de cribado negativo sólo indica que no hay evidencia de enfermedad en el momento de realizar la prueba. Sin embargo, si esta persona tiene un riesgo elevado de infección por el VIH, aunque presente un resultado negativo del test de cribado, es importante repetir la prueba de forma regular.
    • Los anticuerpos pueden detectarse entre las 2 y 8 semanas después de la exposición al virus. Si la exposición al virus es más reciente, los niveles de anticuerpos pueden ser demasiado bajos para poderlos detectar, por lo que la prueba debería repetirse más tarde, con otra prueba de detección de anticuerpos o en combinación con la prueba del antígeno p24.
    • Un resultado positivo de una prueba de cribado no es diagnóstico de la infección. Un resultado positivo debe ser confirmado con una segunda prueba de anticuerpos frente al VIH, generalmente la prueba de Western blot o una prueba de anticuerpos que detecta antígenos diferentes y permite diferenciar entre el VIH-1 y VIH-2.

    Recomendaciones de cribado
    El U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomienda realizar la prueba de cribado del VIH a todas las personas entre 13 y 64 años, al menos una vez, independientemente del sexo, orientación sexual, grupo étnico y el riesgo de padecer la infección. El CDC recomienda realizar el test anualmente si existe un riesgo elevado de contraer la infección por el VIH.

    El American College of Physicians y el United States Preventive Services Task Force (USPSTF) realizan recomendaciones similares.

    En España, la prueba del VIH está recomendada a cualquier persona, hombre o mujer, que pueda estar infectada por el VIH si ha tenido prácticas de riesgo. Se recomienda especialmente, sin ser obligatorio, a las embarazadas, si ha tenido relaciones sexuales sin protección con una persona con el VIH, si presenta signos o síntomas indicativos de infección por el VIH, si ha compartido material para la inyección de drogas, o si ha tenido relaciones sexuales sin protección en países de alta prevalencia de infección por VIH.

    Para las recomendaciones específicas en mujeres embarazadas, ver el artículo en Embarazo.

    A parte de estas recomendaciones, algunas personas deberían realizarse la prueba. Entre estas, se incluye:

    • Personas diagnosticadas de hepatitis, tuberculosis o alguna ETS.
    • Personas que recibieron transfusiones de sangre antes del año 1985 o personas con parejas sexuales que recibieron una transfusión y que posteriormente han resultado ser VIH-positivas.
    • Personal sanitario con exposición directa a la sangre.
    • Cualquier persona que crea que puede haber resultado infectada

    Contacte con el médico
    No debe extrañarse si el médico le pide, a usted o a su pareja, su consentimiento para realizar una prueba de cribado del VIH, puesto que estará de acuerdo con las recomendaciones de los CDC. El cribado rutinario permite la detección precoz de la infección, y así establecer un tratamiento y las pautas necesarias para evitar el contagio a otras personas.


    Enlaces
    MedlinePlus Interactive Health Tutorial: HIV and AIDS

    Mayo Clinic: HIV/AIDS - Preparing for your appointment

    CDC: Questions and Answers for the General Public: Revised Recommendations for HIV Testing of Adults, Adolescents, and Pregnant Women in Health Care Settings


    Bibliografía
    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Basic Statistics. http://www.cdc.gov/hiv/topics/surveillance/basic.htm#hivaidsage

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Report. Diagnoses of HIV Infection and AIDS in the United States and Dependent Areas, 2009. http://www.cdc.gov/hiv/surveillance/resources/reports/2009report/

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Questions and answers for the general public: revised recommendations for HIV testing of adults, adolescents, and pregnant women in healthcare settings. http://www.cdc.gov/hiv/topics/testing/resources/qa/qa_general-public.htm

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. HIV Testing Basics for Consumers. http://1.usa.gov/1iI4T7d

    U.S. Preventive Services Task Force. Summary of Recommendations, Screening for HIV. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspshivi.htm

    Screening for HIV: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement, DRAFT. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/draftrec.htm#consider

  • Obesidad

    En la población adulta española (25-60 años) la prevalencia de obesidad es del 14.5%, mientras que el sobrepeso asciende al 38.5%. En América, estos porcentajes son del 30% y del 60%, respectivamente.

    El sobrepeso es un problema sanitario, puesto que se asocia a problemas de salud importantes como la hipertensión arterial, dislipemias (elevación del colesterol y/o de los triglicéridos), diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, y algunos tipos de cáncer, entre otros.

    La medida del Índice de Masa Corporal (IMC) puede ser útil para la evaluación de la grasa corporal. Es una herramienta de cribado para conocer si una persona tiene problemas de peso. En el caso de los adultos, se utiliza la siguiente fórmula para su cálculo y clasificación:

    Peso en función del índice de masa corporal (IMC*)
    < 18.5 Bajo peso
    18.5 - 24.9 Peso normal
    25 - 29.9 Sobrepeso
    >=30 Obeso

     

     

     

     

     

    * IMC = (Peso, en Kg) / (Altura, en m, al cuadrado)

    Recomendaciones
    Los adultos deberían conocer su índice de masa corporal y controlarlo regularmente. Independientemente del índice de masa corporal o sencillamente del peso, todos los adultos deberían recibir consejo acerca de los hábitos dietéticos y de vida más saludables.


    Enlaces
    National Heart, Lung, and Blood Institute: Calculate Your Body Mass Index


    Bibliografía
    Centers for Disease Control and Prevention. Healthy Weight: Assessing Your Weight: BMI. http://www.cdc.gov/healthyweight/assessing/bmi/adult_bmi/index.html#Interpreted

    Centers for Disease Control and Prevention. Obesity and Overweight for Professionals: Data and Statistics: Adult Obesity. http://www.cdc.gov/obesity/data/adult.html

    Centers for Disease Control and Prevention. Obesity and Overweight for Professionals: Adult: Defining. http://www.cdc.gov/obesity/adult/defining.html

    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Obesity in Adults http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspsobes.htm

    National Guideline Clearinghouse. Summary of recommendations for clinical preventive services. American Academy of Family Physicians. http://www.guideline.gov/content.aspx?id=34762&search=aafp+obesity

    Moyer, Virginia A. on behalf of the U.S. Preventive Services Task Force. Screening for and Management of Obesity in Adults: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement. http://annals.org/article.aspx?articleid=1355696&resultClick=3

  • Clamidia & Gonorrea

    La Clamidia y la Gonorrea son las principales causas de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), sin embargo, muchas personas infectadas no presentan síntomas. Estas infecciones generalmente afectan a los genitales, pero también pueden causar infecciones en otras membranas mucosas, ojos, o articulaciones. Las mujeres embarazadas pueden transmitir las infecciones al feto. Debido a que estas infecciones generalmente progresan inadvertidamente, si no se tratan, pueden acabar causando infertilidad femenina Sin embargo, ambas enfermedades son curables con los antibióticos adecuados.

    Aunque las mayores tasas de infección por Clamidia y Gonorrea ocurren en las personas jóvenes, cualquier persona sexualmente activa puede padecerlas. Muchas personas presentan infección por Clamidia y Gonorrea al mismo tiempo.

    Recomendaciones para las mujeres
    Distintos organismos expertos en el tema, nacionales e internacionales, como el U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC), the U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF), la American Academy of Family of Physicians (AAFP), y el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) recomiendan el cribado de Clamidia en todas las mujeres sexualmente activas que presentan factores de riesgo, como una pareja nueva o múltiples parejas. El CDC recomienda, concretamente, un cribado anual.

    El CDC, USPSTF, AAFP, and ACOG sugieren el cribado de Gonorrea en todas las mujeres adultas sexualmente activas con alto riesgo.

    En relación a las recomendaciones durante el embarazo, consultar el apartado Embarazo & Preconcepción.

    Recomendaciones para las hombres
    Estas organizaciones no recomiendan el cribado rutinario en hombres heterosexuales, sanos, sexualmente activos. Sin embargo, el médico puede considerar la presencia de riesgo, como por ejemplo una cierta prevalencia de la infección en la comunidad. Es importante recordar que un hombre infectado puede diseminar estas enfermedades e incluso reinfectar su pareja en caso de no completar todo el tratamiento.

    Para los hombres homosexuales sexualmente activos, la CDC recomienda el cribado de Clamidia y Gonorrea al menos de forma anual.

    Riesgo
    Se presenta un riesgo de infección por Clamidia y Gonorrea si:

    • Se ha padecido anteriormente alguna estas dos enfermedades.
    • Se padecen otras ETS, especialmente VIH.
    • Se tiene una nueva o múltiples parejas sexuales.
    • Se usa de forma discontinuada barreras contraceptivas.
    • Si se mantienen relaciones sexuales a cambio de dinero o drogas.
    • Se consumen drogas ilegales.
    • Si se han mantenido relaciones sexuales con una persona que pueda clasificarse dentro de las categorías que se acaban de citar o si no se conoce con detalle las posibles conductas de riesgo de la pareja.
    • Se es un hombre y se han tenido relaciones sexuales con otro hombre.

    Puesto que la tasa de reinfección es alta, los CDC recomiendan que tanto los hombres como las mujeres que han recibido tratamiento para una infección de chlamydia o gonorrea, deben ser reevaluados aproximadamente 3 meses después del tratamiento o al siguiente chequeo de salud, independientemente de si creen que sus parejas sexuales han recibido tratamiento. Es importante continuar con un cribado anual para estas enfermedades, puesto que la reinfección es siempre posible.


    Enlaces
    CDC: Chlamydia

    CDC: Gonorrhea


    Bibliografía
    United States Preventive Service Task Force. USPSTF Recommendations for STI Screening. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf08/methods/stinfections.htm

    Kimberly A. Workowski and Stuart Berman. Sexually Transmitted Diseases Guidelines, 2010. Morbidity and Mortality Weekly Report. http://www.cdc.gov/std/treatment/2010/STD-Treatment-2010-RR5912.pdf

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Chlamydia and Gonorrhea — Two Most Commonly Reported Infectious Diseases in the United States. http://www.cdc.gov/Features/dsSTDData/index.html?s_cid=w_c_ds_cont_001

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. STD Prevention Conference 2012. http://www.cdc.gov/stdconference

    American College of Obstetricians and Gynecologists. Well-Woman Care: Assessments and Recommendations. https://www.acog.org/About_ACOG/ACOG_Departments/Annual_Womens_Health_Care/Assessments_and_Recommendations

    American Academy of Family Physicians. Gonorrhea. http://www.aafp.org/afp/2012/1115/p931-s1.html

    American Academy of Family Physicians. Chlamydia. http://www.aafp.org/afp/2012/1215/p1127.html

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. 2010 Treatment Guidelines, Special Populations. http://www.cdc.gov/std/treatment/2010/specialpops.htm#msm

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Chlamydial Infections - 2010 Treatment Guidelines. http://www.cdc.gov/std/treatment/2010/chlamydial-infections.htm

    Screening for Gonorrhea: Recommendation Statement. Annals of Family Medicine 2005 May; 3(3): 263–267. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1466867

  • Cáncer colorrectal

    El cáncer colorrectal es el tercer tipo de cáncer más frecuente en la población adulta y la segunda causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres, en España. En España se estima que el número de casos nuevos por año asciende a 21000 en ambos sexos, y que las muertes anuales por este tipo de cáncer (colorrectal) son de aproximadamente 12000. El cáncer de colon y recto (colorrectal) es un tipo de cáncer prevenible y tratable si se detecta precozmente. Un porcentaje muy elevado de cánceres colorrectales podría prevenirse con un estilo de vida saludable y con cribados regulares.

    En muchas ocasiones, el cáncer colorrectal empiezo con el desarrollo de pólipos benignos (crecimiento en forma de dedo que sobresale hacia la cavidad intestinal). El cáncer colorrectal puede prevenirse si se consigue detectar este tipo de pólipos, y posteriormente eliminarlos. Puesto que estos pólipos benignos son relativamente frecuentes en individuos mayores de 50 años de edad, los expertos están de acuerdo en realizar cribados rutinarios a esta población. Sin embargo, si se presentan factores de riesgo, es posible que el médico considere realizar pruebas de cribado aunque la edad sea inferior. Entre los factores de riesgo se incluyen factores genéticos, historia familiar de cáncer de colon, y el estilo de vida.

    Factores de riesgo
    Aunque no se conocen las causas exactas del cáncer colorrectal, el riesgo parece asociarse a factores genéticos, a la dieta y al estilo de vida. En aquellas personas con factores de riesgo, el cribado debería empezarse antes (generalmente a los 40 años) y de manera más frecuente.

    • Riesgo promedio: personas con 50 años o más, sin factores de riesgo.
    • Riesgo aumentado: aquellas personas con una historia familiar de cáncer colorrectal o de pólipos adenomatosos – un tipo especial de pólipo asociado con un mayor riesgo a cáncer colorrectal. La mayoría de estos cánceres ocurren en personas con una historia familiar de cáncer colorrectal. Aproximadamente 1 de cada 5 personas que desarrollan cáncer colorrectal tienen otros miembros de la familia afectos de la enfermedad.

    Concretamente, si existe un familiar de primer grado (padres, hermanos o hijos) que presentan cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos antes de los 60 años de edad, o dos o más familiares de primer grado con estas patologías sea cual sea la edad, usted se considera que presenta un riesgo aumentado a presentar la enfermedad. Cuando existe un familiar de primer grado afecto, el riesgo es aproximadamente el doble. El riesgo es incluso superior si el familiar de primer grado es diagnosticado a una edad joven, o si existe más de un familiar de primer grado afectado.

    También se presenta un riesgo aumentado cuando una persona ha sido diagnosticada de cáncer colorrectal en el pasado o si tiene una previa historia de pólipos diagnosticados por colonoscopia.

    • Riesgo elevado: las personas afectadas de un trastorno genético conocido como poliposis adenomatosa familiar (PAF), o de un cáncer colorrectal hereditario no-polipósico (CCHNP), o con un riesgo aumentado a sufrir CCHNP debido a su historia familiar, presentan un riesgo elevado de desarrollar un cáncer colorrectal. Las personas con enfermedades inflamatorias intestinales, incluyendo la colitis ulcerativa crónica o la enfermedad e Crohn, también tienen un riesgo elevado.

    Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), entre los factores relacionados con el estilo de vida que pueden contribuir a un aumento del riesgo de desarrollar cáncer de colon, se incluye: falta de actividad física regular, bajo consumo de frutas y verduras, dieta con bajo contenido en fibra y alto contenido en grasas, consumo de alcohol, y el tabaco.

    Tipos de pruebas utilizadas para el cribado
    Las recomendaciones para el cribado del cáncer colorrectal incluyen pruebas de laboratorio realizadas en muestras de heces para detectar la presencia de cáncer ya existente, y pruebas de imagen en el interior del colon que pueden detectar pólipos pre-cancerosos y cánceres ya presentes.

    • Pruebas de laboratorio, detectan sangre o ADN - signo de la existencia de cáncer - en una muestra de heces. Los tres tipos de pruebas de laboratorio son:
      • Prueba de sangre oculta en heces
      • Detección de sangre en heces por un método inmunoquímico
      • Pruebas de ADN en heces
    • Pruebas de imagen, muestran anormalidades - pólipos o lesiones en planos menos visibles – en el revestimiento del colon.
      • Dos de estos procedimientos utilizan un utensilio con una cámara: la colonoscopia permite el examen de toda la largada del colon, y la sigmoidoscopia flexible permite el examen del tercio inferior. Estos dos procedimientos de cribado también pueden eliminar los pólipos que se pueda encontrar, permitiendo su posterior análisis para detectar la posible presencia de células cancerosas.
      • Los otros dos procedimientos utilizan rayos-X: la colonoscopia virtual (tomografía computarizada, TC) combina diferentes imágenes de cortes transversales en vistas 2D y 3D del colon; y el enema de contraste con bario, que ofrece imágenes de rayos-X de posibles pólipos y anormalidades en el contorno del colon. Sin embargo, estas aproximaciones sólo permiten las visualizaciones de los pólipos. Para su eliminación, es necesario realizar una colonoscopia o una sigmoidoscopia flexible.

    La colonoscopia es la prueba más precisa y minuciosa, pero también la más costosa e invasiva. Sin embargo, es especialmente apropiada para aquellas personas con factores de riesgo. Las pruebas en heces y la sigmoidoscopia son más fáciles de realizar que la colonoscopia, pero no son tan precisas. Es mejor el uso de las pruebas en heces y la sigmoidoscopia de forma conjunta.

    El médico determinará sus factores de riesgo individuales, la necesidad de realizar el cribado antes de los 50 años, y las pruebas que son apropiadas en base a sus riesgos. Como recomienda la CDC, cualquier de las pruebas recomendadas es mejor que no realizar ninguna de ellas.

    Recomendaciones
    Diferentes sociedades médicas tienen recomendaciones propias acerca del cribado del cáncer colorrectal. Aunque ellas difieren en las pruebas que deben utilizarse y su frecuencia, todas dan soporte al cribado del cáncer colorrectal. En el mes de marzo del 2008, la American Cancer Society, junto con la US Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer y el American College of Radiology, publicó unas recomendaciones para el cribado y la detección precoz de pólipos pre-cancerosos y del cáncer. Estas guías ofrecen las guías de recomendación más comprensibles para las personas con riesgo aumentado de padecer cáncer colorrectal y aquellas candidatas a someterse al cribado antes de los 50 años.

    • Según estas guías conjuntas, una persona con historia familiar de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos en cualquier familiar de primer grado (padres, hermanos o hijos) antes de los 60 años, o dos o más familiares de primer grado independientemente de la edad (si no es un síndrome hereditario), se debería empezar el cribado con colonoscopia a los 40 años.

    Si existe una historia familiar de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos en algún familiar de primer grado a los 60 años o más de edad, o al menos en dos familiares de segundo grado, independientemente de la edad, las opciones de cribado recomendadas son las mismas que para el grupo de personas con riesgo promedio.

    Enfermedad inflamatoria intestinal: las guías recomiendan empezar el cribado 8 años después del inicio de la enfermedad.

    Cáncer colorrectal hereditario no-polipósico (CCHNP): las guías recomiendan empezar el cribado entre los 20 y 25 años, o 10 años antes del caso de cáncer colorrectal más joven ocurrido en la familia inmediata.

    Poliposis adenomatosa familiar (PAF) diagnosticada a través de pruebas genéticas, o sospecha de PAF sin pruebas genéticas: ACS recomienda empezar el cribado entre los 10 y 12 años.

    • Según la US Multi-Society Task Force (USPSTF), las personas con familiares de primer grado con adenoma o cáncer colorrectal, pueden seguir las mismas recomendaciones que el grupo con riesgo elevado. Sin embargo, las personas con familiares de primer grado que desarrollaron el cáncer a edades tempranas o con múltiples familiares de primer grado afectados, la USPSTF recomienda empezar el cribado antes de los 30 años.

    Algunos grupos como el American College of Gastroenterology, para las personas de descendencia africana recomiendan empezar el cribado a los 45 años. Sin embargo, la USPSTF argumenta que las recomendaciones que ofrece para el grupo de personas con riesgo promedio están destinadas a aplicarse a todos los grupos étnicos y raciales.

    Toma de decisiones
    Discuta con su médico acerca las pruebas de cribado más recomendadas para su caso. Además, es importante no olvidar realizar de nueva la prueba recomendada en el período de tiempo recomendado.


    Enlaces
    Your Disease Risk: Colon cancer risk calculator

    Centers for Disease Control and Prevention: Colorectal (Colon) Cancer


    Bibliografía
    Colorectal Cancer Early Detection. American Cancer Society. http://www.cancer.org/acs/groups/cid/documents/webcontent/003170-pdf.pdf

    Screening and Surveillance for the Early Detection of Colorectal Cancer and Adenomatous Polyps, 2008: A Joint Guideline From the American Cancer Society, the US Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer, and the American College of Radiology. American Gastroenterology Association. http://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085%2808%2900232-1/fulltext

    National Cancer Institute. Colon and Rectal Cancers. http://www.cancer.gov/cancertopics/types/colon-and-rectal

    Enhancing Use and Quality of Colorectal Cancer Screening. U.S. Preventative Services Task Force. http://www.ahrq.gov/clinic/tp/crcprotp.htm

    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Colorectal Cancer: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement. Annals of Internal Medicine Volume 149, Issue 9. November 4, 2008. http://annals.org/article.aspx?articleid=743535

    Kushi et al. 11 Jan. 2012. American Cancer Society guidelines on nutrition and physical activity for cancer prevention. CA Cancer J Clin 62. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.3322/caac.20140/abstract

    Smith et al. 19 Jan. 2012. Cancer screening in the United States 2012. CA Cancer J Clin 62. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.3322/caac.20143/abstract

    Colorectal Cancer Risk Factors. Centers for Disease Control and Prevention. http://www.cdc.gov/cancer/colorectal/basic_info/risk_factors.htm

    Colon Cancer Screening. Medline Plus. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002071.htm

    American Cancer Society recommendations for colorectal cancer early detection. http://www.cancer.org/cancer/colonandrectumcancer/moreinformation/colonandrectumcancerearlydetection/colorectal-cancer-early-detection-acs-recommendations

    American College of Gastroenterology Guidelines for Colorectal Cancer Screening 2008. American College of Gastroenterology. http://s3.gi.org/physicians/guidelines/CCSJournalPublicationFebruary2009.pdf

  • Diabetes

    En España se estima que la prevalencia de la diabetes es del 13.8 por ciento. Específicamente, la diabetes de tipo 2 está aumentando de manera alarmante en los países occidentales. El sobrepeso y  la obesidad, así como el sedentarismo son factores favorecedores de esta enfermedad y constituyen verdaderos problemas sanitarios.

    Existe también una cifra importante de personas adultas de más de 20 años con pre-diabetes; ello significa que tienen concentraciones de glucosa en sangre superiores a los valores de referencia pero no suficientemente elevadas para ser diagnosticadas de diabéticas. La detección de la pre-diabetes permite la toma de medidas para detener o retrasar el desarrollo de diabetes tipo 2 y sus complicaciones. Entre estas complicaciones se encuentra el infarto agudo de miocardio, ictus, hipertensión, ceguera y problemas oculares, enfermedad renal, y enfermedades del sistema nervioso. Más del 60% de las amputaciones de miembros inferiores ocurren en diabéticos.

    Factores de riesgo
    El sobrepeso – tener un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 25 Kg/m2 – es el factor de riesgo más importante para la diabetes tipo 2.

    Otros factores de riesgo relacionados con el estado de salud individual incluyen:

    • Inactividad física.
    • Hipertensión, significa tener una presión arterial igual o superior a 140/90mmHg o estar tomando medicación para la hipertensión.
    • Historia de enfermedad cardiovascular.
    • Concentración de HDL-colesterol inferior a 35 mg/dL (0.90 mmol/L) y/o concentración de triglicéridos superior a 250 mg/dL (2.82 mmol/L).
    • Resultado previo de hemoglobina A1c igual o superior a 5.7%, intolerancia a la glucosa o alteración del test de glucosa en ayunas.
    • Presencia de enfermedades relacionadas con la resistencia a la insulina, como obesidad grave y acantosis nigricans.

    Los factores de riesgo familiares incluyen:

    • Que alguno de los padres o hijos tengan diabetes.
    • Ser de descendencia afroamericana, latina, americano nativa, asiática-americana, o de las islas del Pacífico.

    Los factores de riesgo para las mujeres incluyen:

    • Dar a luz un bebé de más de 4Kg o haber tenido diabetes gestacional.
    • Presentar síndrome del ovario poliquístico

    Recomendaciones
    La American Diabetes Association (ADA) recomienda:

    • Personas con sobrepeso y con al menos otro factor de riesgo, realizar un cribado de diabetes con las pruebas de la hemoglobina A1c, glucosa en ayunas, o la prueba de tolerancia a la glucosa oral a las 2 horas.
    • Si los resultados son normales, repetirlos como mínimo cada 3 años.
    • Personas diagnosticadas de pre-diabetes, realizar un seguimiento anual.
    • Personas sin factores de riesgo para diabetes tipo 2, el cribado empieza a los 45 años de edad.

    La American Association of Clinical Endocrinologists (AACE) también recomienda el cribado de diabetes en personas asintomáticas con factores de riesgo, así como las personas en tratamiento con fármacos antipsicóticos para el tratamiento de la esquizofrenia o con enfermedad bipolar grave.

    El U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) identifica sólo un factor de riesgo, la presión arterial elevada, con un punto de corte inferior para el cribado de diabetes tipo 2, a 135/80mmHg.


    Enlaces
    NIDDK: Am I at Risk for Type 2 Diabetes?

    American Diabetes Association


    Bibliografía
    Centers for Disease Control and Prevention. National Diabetes Fact Sheet, 2011. http://www.cdc.gov/diabetes/pubs/pdf/ndfs_2011.pdf

    American Diabetes Association. Standards of Medical Care in Diabetes – 2012. Diabetes Care. http://care.diabetesjournals.org/content/35/Supplement_1/S11.full.pdf+html

    American Association of Clinical Endocrinologists Medical Guidelines for Clinical Practice for Developing a Diabetes Mellitus Comprehensive Care Plan. https://www.aace.com/files/dm-guidelines-ccp.pdf

    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Type 2 Diabetes Mellitus in Adults. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspsdiab.htm#summary

  • Hepatitis C

    Según los Center for Disease Control and Prevention (CDC), muchas de las personas infectadas por el VHC no saben que lo están y no presentan síntoma alguna. Sin embargo, si estas personas quedan sin diagnosticar y sin recibir ningún tipo de tratamiento, la infección por el virus de la hepatitis C puede progresar hasta enfermedad hepática crónica.

    Se estima que cerca de 10 millones de personas están infectadas por el virus de la hepatitis C en el mundo, lo que corresponde con aproximadamente un 3% de la población mundial. En España, aproximadamente unas 800 mil personas sufren hepatitis C crónica, es decir que el virus se multiplica continuamente dentro de sus hígados. Si estas personas afectadas no reciben ningún tipo de tratamiento, se estima que aproximadamente la mitad desarrollará cirrosis y/o carcinoma hepatocelular, un tipo de cáncer de hígado, pudiendo ser, ambas condiciones, mortales.

    Riesgo
    La hepatits C se transmite mediante la exposición a sangre contaminada, por ejemplo, al compartir jeringuillas entre los consumidores de drogas de abuso. Aunque el riesgo es bajo, también se puede transmitir a través de relaciones sexuales y de una madre infectada al bebé en el momento del parto. Antes del 1992, momento en que el que se inició el cribado de la hepatitis C en las donaciones de sangre, también era posible infectarse con el VHC a través de transfusiones de sangre o trasplantes de órganos. La exposición ocupacional de personal sanitario a jeringas u otros objetos punzantes contaminados es otro posible método de transmisión.

    Recomendaciones
    En 2012, el CDC actualizó sus guías sobre las pruebas de la hepatitis C, recomendando realizar las pruebas al menos una vez a todas las personas nacidas entre 1945 y 1965, independientemente de los factores de riesgo para la hepatitis C. A aquellos con resultados positivos se les debería investigar su consumo de alcohol y recibir la atención necesaria, seguido de la derivación para recibir la atención necesaria para la hepatitis C y las enfermedades relacionadas.

    Igualmente, el U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) recomienda el cribado en todos los adultos que presentan algo riesgo de padecer hepatitis C y en cualquier persona nacida entre 1945 y 1965, puesto que la prevalencia en este grupo es mayor.

    ¿Porqué realizar el cribado?
    Aproximadamente el 50-75% de las personas en situación de riesgo y aquellas que pueden haber contraído el virus hace 40 años no son conscientes de su situación.  Aquellas personas en riesgo no ven ninguna razón para realizar pruebas, puesto que cuesta establecer una relación entre comportamientos de hace mucho tiempo y condiciones actuales; igualmente, los médicos a veces son reacios a realizar preguntas delicadas sobre el comportamiento de hace 40 años. Una única prueba en adultos mayores podría detectar infecciones contraídas hace tiempo, permitiendo establecer el tratamiento oportuno y una prevención de las complicaciones.

    La muerte causada por enfermedades relacionadas con el VHC puede prevenirse si se detectan y se tratan. Antes del año 2000, la HVC crónica era curable sólo en el 10% de los casos. Actualmente, los tratamientos para la HVC pueden curar alrededor del 60-70% de los casos detectados antes de que se hayan desarrollado complicaciones. Los tratamientos están evolucionando a un ritmo que podría llegar a una tasa de curación del 90% con medicamentes que actualmente están en fase de desarrollo.


    Enlaces
    Mayo Clinic: Hepatitis C risk factors


    Bibliografía
    Ly K, et al. The Increasing Burden of Mortality From Viral Hepatitis in the United States Between 1999 and 2007. Ann Intern Med, February 21, 2012 vol. 156 no. 4 271-278. http://www.annals.org/content/156/4/271.full

    Rein D, et al. The Cost-Effectiveness of Birth-Cohort Screening for Hepatitis C Antibody in U.S. Primary Care Settings. Ann Intern Med, February 21, 2012, vol. 156 no. 4, 263-269. http://www.annals.org/content/156/4/263-270

    Alter H.J, Liang T.J, Hepatitis C. The End of the Beginning and Possibly the Beginning of the End. Ann Intern Med, February 21, 2012, vol 156 no. 4, 317-318. http://www.annals.org/content/156/4/317

    Centers for Disease Control and Prevention. Recommendations for the Identification of Chronic Hepatitis C Virus Infection Among Persons Born During 1945–1965. Prepared by Smith, Bryce D. et al. MMWR. August 17, 2012. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr6104a1.htm?s_cid=rr6104a1_w

    MayoClinic.com. Hepatitis C risk factors. http://www.mayoclinic.com/health/hepatitis-c/DS00097/DSECTION=risk-factors

    Screening for Hepatitis C Virus Infection in Adults: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement, DRAFT. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/draftrec2.htm

  • Cáncer de próstata

    El cáncer de próstata es el segundo cáncer más frecuente en hombres (después del de piel) y la segunda causa de muerte por cáncer en hombres (después del de pulmón). Se estima que aproximadamente uno de cada cinco hombres acabará desarrollando un cáncer de próstata. La mayoría de los casos se diagnostican después de los 65 años. Aunque la mayoría de estos cánceres progresan lentamente y pueden no comprometer la salud del individuo, algunos crecen rápidamente y evolucionan de manera mortal. El cáncer de próstata detectado en sus etapas iniciales puede tratarse y curarse.

    Desde la introducción en 1990 de la prueba del PSA (antígeno prostático específico) el cáncer de próstata se detecta antes de que pueda propagarse a otros órganos y sea más difícil de curar. Sin embargo, la prueba del PSA no se ha asociado con una disminución en las muertes debidas a cáncer de próstata en una relación causa-efecto. Los expertos en el tema no acaban de definirse acerca de la idoneidad de realizar cribados universales del cáncer de próstata. Las investigaciones sobre la mejora de las pruebas del PSA en las tasas de supervivencia por cáncer de prueba no son concluyentes.

    Existen varios factores que deben considerarse:

    • La tecnología actual no puede es diferenciar entre un cáncer de crecimiento rápido y uno de lento, y en algunos casos la enfermedad no puede llegar a afectar nunca el estado de salud del individuo o la esperanza de vida.
    • Las pruebas de PSA no detectan todos los casos, y algunos resultados positivos no acaban siendo cáncer.
    • A veces, los efectos indeseables del tratamiento aplicado (impotencia e incontinencia) y del diagnóstico mediante biopsia (infección y hemorragias) pueden resultar más agresivos que el propio cáncer.  La mayoría de los cánceres de próstata son de crecimiento lento y pueden no llegar a ocasionar ningún problema.
    • Los resultados de los ensayos a largo plazo son ambiguos sobre si el cribado es útil en la mejora de las tasas de supervivencia por cáncer de próstata.

    A pesar de la controversia, son varios los grupos de expertos que recomiendan el cribado de este cáncer en hombres de riesgo promedio. Esto incluye los hombres sin factores de riesgo conocidos de 40 años o más de edad y con una esperanza de vida superior a 10 años. Los expertos están de acuerdo que en hombres de mayor edad se debe realizar una valoración de los riesgos y beneficios que puede aportar el cribado en cada caso concreto.

    Riesgo

    • Riesgo promedio: hombres sanos sin factores de riesgo conocidos.
    • Riesgo aumentado: hombres de origen afroamericano o hombres cuyo padre o hermanos hayan sido diagnosticados de cáncer de próstata antes de los 65 años.
    • Alto riesgo: hombres con más de un familiar afectado por cáncer de próstata a edades tempranas

    Pruebas
    Cuando se realiza el cribado, se pueden utilizar una o ambas de las siguientes pruebas:

    • Antígeno prostático específico (PSA) – es una prueba en sangre que mide los niveles de PSA en sangre.
    • Tacto rectal – examen físico que realiza el médico para examinar la glándula prostática.

    Recomendaciones
    Las recomendaciones varían entre las diferentes organizaciones. Tampoco existe un consenso acerca de la edad a la que debe iniciarse el cribado de este cáncer.
    La American Cancer Society, la American Urological Association y el National Comprehensive Cancer Network recomiendan que el cribado para el cáncer de próstata debería ofrecerse a los hombres sanos y poder decidir su realización. Las recomendaciones acerca la periodicidad también varía entre organizaciones, en función de los factores de riesgo y de los resultados de un cribado previo.

    En general, las diferentes organizaciones recomiendan:

    • La American Cancer Society (ACS) emfatiza que los hombres deben recibir información acerca de las ventajas e inconvenientes del cribado de cáncer de próstata antes de someterse a él. Para hombres sanos de riesgo promedio, la organización recomienda empezar el cribado a los 50 años. La ACS recomienda considerar un cribado previo para los grupos de mayor riesgo.

    Hombres de origen afroamericano con el padre o un hermano diagnosticado de cáncer de próstata antes de los 65 años, la ACS recomienda considerar un cribado a los 45 años de edad.

    Hombres con más de un familiar afectado a edades tempranas, se puede considerar el cribado a los 40 años; repetir las pruebas a los 45 años o antes, en función de los resultados previos.

    La ACS recomienda repetir las pruebas cada 2 años si la concentración de PSA es inferior a 2.5 ng/mL, y de forma anual si es igual o superior a 2.5 ng/mL.

    • La American Urological Association recomienda realizar una prueba de PSA y un tacto rectal basales a los 40 años, para los hombres que lo deseen. Para los hombres con riesgo aumentado o alto, recomiendan realizar el cribado a los 40 años. Recomiendan realizar la prueba de PSA y el tacto rectal de forma regular independientemente de los resultados anteriores. Enfatizan sobre la importancia de disponer de valores basales de PSA para monitorizar su evolución a lo largo de los años.
    • El National Comprehensive Cancer Network recomienda realizar una prueba basal a los 40 años, para los hombres que lo deseen. Esta prueba determinará la frecuencia de las futuras pruebas. Recomienda utilizar el tacto rectal y la prueba de PSA de forma combinada para una mayor detección de cánceres en sus fases iniciales. Si el resultado de la prueba de PSA inicial es de 1 ng/mL, recomiendan repetir el cribado a los 45 años. Si el resultado es superior a 1 ng/mL, o el hombre es del grupo de alto riesgo, recomiendan realizar el tacto rectal y la prueba de PSA, anualmente.

    Antes de realizar las pruebas de cribado para el cáncer de próstata, es importante que discuta su caso particular con el médico para valorar todas las ventajas e inconvenientes.


    Enlaces
    National Cancer Institute: Prostate Specific Antigen Test Fact Sheet

    National Cancer Institute: Screening and Testing to Detect Prostate Cancer

    American Cancer Society: Prostate Cancer

    National Comprehensive Cancer Network

    Ottawa Health Research Institute: Decision Aids


    Bibliografía
    United States Preventive Services Task Force. Screening for Prostate Cancer Draft Recommendations Statement. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf12/prostate/prostateart.htm

    American Cancer Society. Prostate Cancer: Early Detection.  http://www.cancer.org/cancer/prostatecancer/moreinformation/prostatecancerearlydetection/prostate-cancer-early-detection-toc

    National Cancer Institute, National Institutes of Health. Prostate cancer (PDQ®): screening (summary of evidence). http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/screening/prostate/HealthProfessional/page2

    The National Comprehensive Cancer Network. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines): Prostate Cancer Early Detection. http://www.nccn.org/professionals/physician_gls/pdf/prostate_detection.pdf

    American Urological Association Foundation. Patient Series Guide: What You Should Know About Prostate Cancer Screening. http://www.oregonurology.com/pdfs/psa.pdf

    National Cancer Institute. Factsheet: Prostate-specific antigen test. http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/detection/

    National Comprehensive Cancer Network. PSA screening doesn't prevent cancer deaths: study (Reuters Health)

    American Cancer Society. Prostate Cancer Early Detection: Update 2010. http://www.cancer.org/acs/groups/content/documents/document/acspc-026003.pdf

    National Cancer Institute. Dr. Len's Cancer Blog. The Overdiagnosis of Prostate Cancer: Is it news? http://www.cancer.org/AboutUs/DrLensBlog/post/2009/03/10/The-Overdiagnosis-of-Prostate-Cancer-Is-It-News.aspx

    American Urological Association. Prostate Specific Antigen Best Practices Statement: 2009 Update. https://www.auanet.org/education/guidelines/prostate-specific-antigen.cfm

  • Tuberculosis

    La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. La TB afecta principalmente a los pulmones pero puede llegar a afectar a muchos otros órganos y tejidos. Puede transmitirse por el aire de persona a persona a través de secreciones respiratorias como el esputo (al escupir o con la flema) o por la liberación de aerosoles al toser, estornudar, reír o respirar.

    La mayoría de gente infectada por M. tuberculosis consigue confinar la micobateria en unas pocas células de sus pulmones, donde permanece viva pero en una forma inactiva. Esta infección latente de TB no convierte al individuo en enfermo o infeccioso y, en la mayoría de los casos, no progresa a tuberculosis activa. Sin embargo, en algunas personas - especialmente las inmunodeprimidas- la infección inicial puede progresar directamente hacia una tuberculosis activa. Los individuos infectados con el VIH presentan una probabilidad mucho mayor de enfermar en el caso de que se infecten por la micobacteria. Una persona con TB latente en la que su sistema inmune se debilite, puede desarrollar TB activa. Otro aspecto importante lo constituye la existencia de formas de TB resistentes a los antibióticos que normalmente se utilizan para tratar esta enfermedad.

    La TB ha sido una de las principales causas de muerte. Aunque su incidencia ha disminuido mucho en los países desarrollados, todavía es un problema de salud importante en los grupos de riesgo. Las guías actuales recomiendan en cribado en estos grupos de riesgo.

    Grupos de riesgo

    • Personas que mantienen íntimo contacto con pacientes tuberculosos o con elevada sospecha de serlo.
    • Personas con el sistema inmunitario débil, como en la infección por el VIH, malnutrición, edad avanzada, o abuso de drogas y/o alcohol.
    • Inmigrantes de países con elevadas tasas de la enfermedad (suelen ser países en vías de desarrollo).
    • Personas con falta de servicios médicos.
    • Residentes de centros para enfermedades crónicas (residencias geriátricas, asilos), cárceles, centros de acogida de indigentes, etc.
    • Personas que viven en ambientes sucios o con mucha gente y/o con comida deficiente.
    • Personal sanitario que está en contacto con personas incluidas en cualquier de los grupos anteriores, o con pacientes que presentan alto riesgo de tener TB.
    • Personal del laboratorio que trabaja con muestras que pueden contener TB o con cultivos de TB.

    Recomedaciones
    El U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomienda el uso de las pruebas de la TB para identificar las personas que probablemente se beneficiarían del tratamiento, incluyendo aquellos que tienen un mayor riesgo de infección o de progresión a TB activa, si están infectados. Se pueden realizar dos tipos de pruebas (ver Pruebas de la Tuberculosis):

    • Prueba cutánea de la TB, supone la inyección intradérmica de un derivado proteico purificado (PPD) en solución, a nivel de la capa más superficial de la piel. Deben esperarse entre 48 y 72 horas para la observación de una posible reacción de hipersensibilidad.
    • Prueba en sangre, conocida como ensayo de liberación de interferón gama (IGRA).

    El médico seleccionará la prueba más óptima para cada caso. Los factores a considerar para la selección de la prueba incluyen la razón por la cual se realiza, aspectos logísticos, vacunación previa con BCG, y la disponibilidad de la prueba. Generalmente, se recomiendo un cribado con una de ellas, pero no con ambas a la vez.


    Enlaces
    CDC: Tuberculosis (TB)


    Bibliografía
    Mazurek GH et al. Updated Guidelines for Using Interferon Gamma Release Assays to Detect Mycobacterium tuberculosis Infection --- United States, 2010. Morbidity and Mortality Weekly Report. June 25, 2010 / 59(RR05);1-25. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5905a1.htm?s_cid=rr5905a1_e

    Centers for Disease Control and Prevention. Tuberculosis (TB). http://www.cdc.gov/tb/

    Centers for Disease Control and Prevention. TB: Testing & Diagnosis. http://www.cdc.gov/tb/topic/testing

    Hauck FR et al. Identification and Management of Latent Tuberculosis Infection. Am Fam Physician. 2009 May 15; 79(10):879-886. http://www.aafp.org/afp/2009/0515/p879.html

    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Tuberculosis Infection. Release date 1996. http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspstubr.htm

    MayoClinic.com. Tuberculosis. http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/tuberculosis/basics/definition/con-20021761

  • Hepatitis B

    El VHB es la causa más frecuente de hepatitis aguda y la causa más extendida de infecciones víricas crónicas en todo el mundo. Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el número de casos que se comunica es inferior al número real de casos, ya que muchas personas no presentan síntomas o muy pocos, y no llegan a saber nunca que tienen la enfermedad. La forma crónica de la hepatitis B sigue siendo un problema sanitario a nivel mundial ya que se cree que afecta aproximadamente a unos 350 millones de personas y podría constituir un factor desencadenante de la muerte en unas 620000 personas cada año.

    El virus de la hepatitis B (VHB) es uno de los cinco “virus de la hepatitis” identificados hasta ahora que se conoce que infectan principalmente el hígado. El VHB se transmite por contacto con sangre u otros fluidos biológicos de una persona infectada. La exposición puede tener lugar por ejemplo compartiendo jeringuillas en consumidores de drogas de abuso por vía intravenosa o por mantener relaciones sexuales sin protección. Las personas que viven o viajan a áreas en las que la hepatitis B es prevalente están expuestas a mayor riesgo. Las madres pueden pasar la infección a sus bebés, normalmente en el momento del parto o poco después del nacimiento.

    La infección del VHB puede ser aguda o crónica, con un curso que puede variar desde una forma leve que dura unas pocas semanas hasta una forma crónica más grave que dura años. Algunas veces, la infección crónica por el VHB acarrea complicaciones graves como cirrosis o cáncer de hígado.

    La mayoría de personas con infecciones crónicas no presentan síntomas. La prueba del antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg) puede utilizarse para el cribado de personas asintomáticas que pertenecen a uno de los grupos de alto riesgo de infección crónica por el VHB. Se dispone de vacunas efectivas contra el VHB; sin embargo, aquellas personas que no han estado vacunadas o que presentan un alto riesgo y que fueron vacunadas antes de realizarles el cribado para la infección del VHB, puede considerarse realizarles pruebas diagnósticas.

    Riesgo
    Según el United States Preventive Services Task Force (USPSTF), las personas con un riesgo alto para la infección del VHB son aquellas que proceden de países con alta prevalencia para la infección del VHB, las personas VIH-positivas, los consumidores de drogas inyectadas, los familiares en contacto con personas infectadas por el VHB, y los varones homosexuales. Puesto que la prevalencia para la infección del VHB es baja en la población general, y que la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas, el USPSTF  no recomienda el cribado del VHB en aquellas personas que no pertenezcan a algún grupo de alto riesgo.

    Recomendaciones
    Los CDC, según sus guías del 2008, recomiendan realizar el cribado del VHB a todas las personas incluidas en alguna de las siguientes categorías de alto riesgo para la hepatitis B:

    • Personal sanitario y trabajadores sociales
    • Personas nacidas en áreas con una prevalencia superior al 2%  para la infección del VHB (por ejemplo, la mayor parte de Asia y África)
    • Personas no vacunadas cuyos progenitores proceden de áreas con prevalencia para la infección del VHB mayor al 8%
    • Varones homosexuales
    • Personas con elevación de los niveles de enzimas hepáticos (ALT y AST) sin causa aparente
    • Personas con el sistema inmunitario deprimido
    • Embarazadas
    • Personas en contacto íntimo con infectados por el VHB
    • Infectados por el VIH

    En el 2014, el USPSTF actualizó sus guías, recomendando el cribado para el VHB entre los adolescentes y adultos no embarazados asintomáticos,  para algunos grupos de alto riesgo, llegando a unas recomendaciones similares a las de los CDC. El USPSTF había publicado previamente las recomendaciones para el cribado del VHB durante el embarazo.

    ¿Por qué realizar el cribado?
    Las personas con infección por el VHB crónica pueden propagar la infección a otras personas sin ser conscientes de ello, y además permanecen en situación de riesgo frente a posibles complicaciones graves de la infección.

    Enlaces
    CDC: Hepatitis B Information for the Public

    Bibliografía
    USPSTF Urges HBV Screening for High-Risk People. By Michael Smith. MedPage Today. Published May 27, 2014. http://www.medpagetoday.com/InfectiousDisease/Hepatitis/45973

    USPSTF Recommends Hepatitis B Screening for High-Risk Groups. By Amy Orciari Herman. May 27, 2014. Journal Watch. http://www.jwatch.org/fw108870/2014/05/27/uspstf-recommends-hepatitis-b-screening-high-risk-groups?query=pfw through http://www.jwatch.org

    Screening for Hepatitis B Virus Infection in Nonpregnant Adolescents and Adults: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement. Michael L. LeFevre, MD, MSPH, on behalf of the U.S. Preventive Services Task Force. Annals of Internal Medicine. 27 May 2014. http://annals.org/article.aspx?articleid=1874740

    Centers for Disease Control and Prevention. Hepatitis B FAQs for the Public. http://www.cdc.gov/hepatitis/b/bFAQ.htm#statistics

    Centers for Disease Control and Prevention. Hepatitis B Information for the Public. http://www.cdc.gov/hepatitis/B/index.htm

    Recommendations for Identification and Public Health Management of Persons with Chronic Hepatitis B Virus Infection. Recommendations and Reports. September 19, 2008 / 57(RR08);1-20. Morbidity and Mortality Weekly Report. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5708a1.htm

Bibliografía

American Academy of Family Physicians. Preventive services for healthy living.  http://familydoctor.org/familydoctor/en/prevention-wellness/staying-healthy/healthy-living/preventive-services-for-healthy-living.html

Centers for Disease Control and Prevention. Vaccines: Recs/Schedules/Immunization Schedules. http://www.cdc.gov/vaccines/schedules/index.html

MedlinePlus Medical Encyclopedia. Physical exam frequency. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/002125.htm

US Preventive Services Task Force. Guide to Clinical Preventive Services, 2012. http://www.ahrq.gov/professionals/clinicians-providers/guidelines-recommendations/guide/guide-clinical-preventive-services.pdf

American Academy of Family Physicians. Summary of recommendations for clinical preventive services. http://www.guideline.gov/content.aspx?id=47554