También conocido como
C. difficile
C. diff
C. diff antígeno
GDH
Nombre sistemático
Cultivo de Clostridium difficile; Toxinas A y B del C. difficile; Citotoxina del C. difficile; Prueba de la glutamato deshidrogenasa
Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el 11.12.2017.
Aspectos Generales
¿Por qué hacer el análisis?

Para detectar la presencia de una infección causada por la bacteria Clostridium difficile productora de una toxina.

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando una persona tiene una diarrea leve, moderada o severa durante varios días, con dolor abdominal, pérdida de apetito y fiebre después de seguir un tratamiento con antibióticos.

¿Qué muestra se requiere?

Una muestra fresca de heces que no esté contaminada con orina o agua.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.

Quizás pueda encontrar los resultados de los análisis que se le han realizado en la página web de su laboratorio. Sin embargo, actualmente está en Lab Tests Online. Es posible que haya sido dirigido aquí por el sitio web de su laboratorio para que así pueda conseguir información útil sobre la (s) prueba (s) que se realizó.

Lab Tests Online es un sitio web de educación para el paciente que ofrece información sobre pruebas de laboratorio y que fue galardonado en el año 2009 con el Premio a las Mejores Iniciativas de Servicio al Paciente que convoca la Fundación Farmaindustria en el apartado correspondiente a sociedades científicas y profesionales.

El contenido de esta página ha sido revisado por especialistas del laboratorio. En ella, se proporcionan explicaciones generales de lo que podrían significar los resultados para cada una de las pruebas aquí desarrolladas. Por ejemplo, lo que podría significar obtener un valor alto o bajo en el contexto de su estado de salud.

Para conseguir los resultados de su análisis, deberá dirigirse al sitio web de su laboratorio o comunicarse con su médico.

Los rangos de referencia de las pruebas que se le han realizado los encontrará seguramente en su informe de laboratorio. Normalmente se encuentran a la derecha de los resultados.

Si no dispone del informe de laboratorio y desea obtener un rango de referencia, consulte a su médico o al laboratorio que realizó los análisis. Los resultados de las pruebas de laboratorio no tienen sentido por sí mismos. Toman significado cuando se comparan con los rangos de referencia. Los rangos de referencia son los valores esperados para una persona sana. A veces se les llama también valores "normales". Al comparar el resultado de una prueba con los valores de referencia, se puede ver si el resultado se encuentra fuera del rango de valores esperados. Los valores que están fuera de los rangos esperados pueden proporcionar pistas para ayudar a identificar posibles enfermedades o trastornos. Si bien la precisión de las pruebas de laboratorio ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, puede existir cierta variabilidad entre laboratorios debido a las diferencias en los reactivos químicos empleados, las técnicas de medida y los analizadores o instrumentos que se utilizan. Esta es la razón por la que se proporcionan tan pocos rangos de referencia en esta página web. Es importante saber que, para evaluar si los resultados están "dentro de los límites normales", se debe aplicar el rango de referencia proporcionado por el laboratorio que realizó el análisis. Si desea obtener más información, refiérase al artículo Intervalos de referencia y su significado.

¿Qué es lo que se analiza?

Clostridium difficile (C. difficile) es una bacteria que se asocia a diarrea derivada del uso de antibióticos. Las pruebas para el C. difficile y su toxina identifican la presencia de esta bacteria y detectan la toxina que produce.

C. difficile forma parte de la flora normal bacteriana intestinal en aproximadamente un 65% de los niños sanos y un 3% de adultos sanos. A veces, al utilizarse antibióticos de amplio espectro en el tratamiento de ciertas infecciones y durante un tiempo prolongado, se altera el equilibrio existente en la flora bacteriana normal del tracto digestivo. Así, se eliminarán del tracto gastrointestinal bacterias sensibles al antibiótico, mientras que seguirán estando presentes Clostridium difficile resistentes al antibiótico o incluso se adquirirán nuevas cepas de C. difficile.

C. difficile puede producir dos toxinas- toxina A y toxina B-. La combinación de una disminución de la flora bacteriana normal, del sobrecrecimiento de C. difficile y la producción de toxinas puede ocasionar lesiones en la mucosa del colon (o intestino grueso) conduciendo a una inflamación severa con diarrea prolongada. La presencia de fibrina junto con el acúmulo de células blancas de la sangre (leucocitos) y la muerte tisular que existe forman una pseudomembrana a lo largo del intestino inflamado, conociéndose esta condición como colitis pseudomembranosa.

La infección por Clostridium difficile es la principal causa de diarrea en personas hospitalizadas. Las toxinas de C. difficile se aislan en las heces de aproximadamente 20-30% de individuos con diarrea asociada a tratamiento antibiótico y en más del 95% de individuos con colitis pseudomembranosa. A pesar de que Clostridium difficile es un microorganismo muy frecuente en flora intestinal de niños, no suele causar diarreas en este grupo de población.

El riesgo de sufrir estas diarreas aumenta con la edad, en personas inmunodeprimidas, con trastornos de colon agudos o crónicos, en personas que ya han estado afectadas por Clostridium difficile o que han sido intervenidas quirúrgicamente por trastornos gastrointestinales recientemente o en personas tratadas con quimioterapia. La diarrea asociada a Clostridium difficile suele darse en individuos que han tomado antibióticos durante varios días, pero también puede darse al cabo de varias semanas después de finalizar el tratamiento.

El cuadro clínico asociado a la diarrea por Clostridium difficile puede variar considerablemente, desde diarrea leve a formas de colitis severas e incluso megacolon tóxico o perforación intestinal que pueden conducir a sepsis y a la muerte del individuo afecto. Los signos y síntomas más frecuentes son diarrea, dolor abdominal y retortijones, náuseas, fiebre, deshidratación, fatiga y leucocitosis (aumento del número de leucocitos en sangre). El tratamiento consiste característicamente en dejar de tomar el antibiótico prescrito y empezar a administrar un tratamiento antibiótico vía oral ante el cual C. difficile sea sensible. La mayoría de las personas mejora a medida que se restablece la flora normal del intestino, pero entre 12-24% de los afectos puede presentar un nuevo episodio en el intervalo de unos 2 meses.

¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
Se recoge una muestra fresca de heces en un contenedor estéril. La muestra no puede estar contaminada con orina o agua. Una vez recogida debe llevarse al laboratorio inmediatamente o mantenerla refrigerada y llevarla al laboratorio lo antes posible.

¿Se requiere alguna preparación previa para asegurar la calidad de la muestra?
Para esta prueba no se requiere ninguna preparación especial.

NOTA: En el apartado, El laboratorio por dentro, encontrará información sobre la recogida y procesamiento de las muestras de sangre y los cultivos de esputo.

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Preguntas Comunes
  • ¿Cómo se utiliza?

    Las pruebas para detectar Clostridium difficile y su toxina se utilizan para diagnosticar la diarrea y otros trastornos y complicaciones causados por C. difficile productor de toxina. Entre los trastornos ocasionados a consecuencia de la infección por esta bacteria se incluyen la colitis pseudomembranosa. En la colitis pseudomembranosa, la presencia de fibrina junto con el acúmulo de células blancas de la sangre (leucocitos) y la muerte tisular que existe forman una pseudomembrana a lo largo del intestino inflamado; también es la responsable del megacolon tóxico o de la perforación intestinal asociada. La prueba también se puede solicitar para detectar recurrencias de la enfermedad.

    Existen varias pruebas para detectar la infección y para determinar si la cepa presente produce toxina o no. Algunas pruebas son muy sensibles pero tardan bastantes días en proporcionar un resultado; otras pruebas menos sensibles y específicas pueden porporcionar resultados más rápidamente (horas).  La Society for Healthcare Epidemiology of America (SHEA) y la Infectious Diseases Society of America (IDSA) recomiendan un estudio analítico en dos etapas:

    • Prueba de cribado inicial de la  glutamato deshidrogenasa (GDH) - detecta un antígeno producido en cantidades importantes por C. difficile, se trate de cepas productoras de toxina o no. Se considera que la prueba es muy sensible a pesar de no ser específica de C. difficile productor de toxina. La prueba indica si en la muestra analizada existe C. difficile pero no indica si la bacteria produce toxinas.
    • Como seguimiento a un resultado positivo con la prueba de cribado anterior, se puede emplear cualquiera de las siguientes pruebas, ya sea para confirmar la infección ya sea para detectar la presencia de toxinas:
      • Prueba de citotoxicidad celular - se realiza un cultivo tisular para detectar la toxina de C. difficile. Esta prueba evalúa los efectos de la citotoxina (citotoxicidad) en células humanas que se hacen crecer en un cultivo. Es un método sensible para detectar la toxina, pero pasan entre 24 y 48 horas hasta que se obtiene el resultado.
      • Cultivo de heces toxicogénico, en el que se hace crecer la bacteria en un cultivo, detectándose la presencia de toxinas. Es la prueba más sensible y es considerada como el patrón áureo. Sin embargo, se tarda de 2 a 3 días en obtenerse un resultado. El cultivo no puede distinguir entre colonización por C. difficile y sobrecrecimiento/infección por la bacteria.
      • PCR (reacción en cadena de la polimerasa) - prueba molecular sensible y rápida que permite detectar la presencia de toxina de C. difficile. Se trata de una prueba cara . Algunos laboratorios realizan un cribado con la prueba de la GDH y posteriormente solo confirman los resultados positivos con la prueba molecular. No obstante, esta prueba no se realiza en todos los laboratorios.

    Otras pruebas que pueden emplearse, a veces en combinación con las anteriores incluyen las determinaciones por inmunoensayos enzimáticos (EIA) de la toxina B, o de las toxinas A y B del C. difficile. Han sido de las pruebas que más se han utilizado y se obtienen los resultados antes de 4 horas. Son pruebas rápidas pero no suficientemente sensibles como para detectar algunas infecciones; un 30% de los casos no llega a detectarse. Por esta razón, algunas organizaciones profesionales no las recomiendan.

  • ¿Cuándo se solicita?

    Las pruebas para determinación de C. difficile y su toxina suelen solicitarse cuando un individuo hospitalizado tiene, durante más de tres días, diarreas frecuentes, dolor abdominal, fiebre y/o náuseas durante o después del tratamiento con antibióticos o después de cirugía gastrointestinal. Pueden solicitarse también cuando una persona desarrolla estos síntomas a las 6-8 semanas después de tomar antibióticos, varios días después de la quimioterapia o cuando el individuo ya tiene un trastorno gastrointestinal crónico y su médico sospecha que está exacerbándose por una infección por Clostridium difficile. También pueden solicitarse las pruebas para C. difficile y su toxina para ayudar a diagnosticar la causa de una diarrea cuando no ha sido posible encontrar otra causa (infecciosa o no).

    Si una persona tratada con antibióticos para la diarrea o colitis recae y los síntomas reaparecen, pueden solicitarse las pruebas de determinación de Clostridium difficile y su toxina para confirmar la presencia de dicha toxina. No se aconseja el uso de la prueba para monitorizar la eficacia del tratamiento ni en personas asintomáticas. El hecho de que los síntomas remitan (desaparición de la diarrea y emisión de heces consistentes) es indicativo de que la infección se ha resuelto. No es aconsejable repetir la prueba cuando ya se ha obtenido un resutado positivo ya que no proporciona ninguna información clínica útil. Las pruebas moleculares pueden seguir siendo positivas durante semanas, a pesar de que la infección se haya resuelto y el individuo esté asintomático.

  • ¿Qué significa el resultado?

    Si los resultados de las pruebas de Clostridium difficile y su toxina son positivos, es probable que la diarrea y los signos y síntomas que presenta el individuo se deban a la producción de toxina por Clostridium difficile.

    Un resultado positivo a la prueba para C. difficile o para el antígeno de C. difficile junto con un resultado negativo para la toxina indica que existe este tipo de bacterias en el tracto digestivo pero que no producen toxina (o no a un nivel suficiente como para ser detectable).

    Un resultado negativo puede indicar que la diarrea y los síntomas acompañantes son debidos a otra causa distinta a C. difficile. Debido a que la toxina se degrada a temperatura ambiente en unas 2 horas, un resultado negativo puede indicar que la muestra no ha sido transportada, almacenada o procesada inmediatamente. Ante la duda de que la muestra de heces no se haya recogido, transportado ni analizado en las condiciones adecuadas, debe repetirse el estudio.

  • ¿Hay algo más que debería saber?

    Si el resultado de la prueba es positivo, el médico discontinuará los antibióticos que en aquel momento esté tomando el individuo y prescribirá un tratamiento antibiótico oral adecuado, como metronidazol o vancomicina, para eliminar la bacteria C. difficile. Últimamente se han realizado numerosos estudios de investigación en los que se defiende la eficacia, en estos casos de infecciones por C. difficile, de un tratamiento consistente en un "trasplante de heces".

    Para diagnosticar una colitis por C. difficile puede realizarse un estudio endoscópico. El especialista (gastroenterólogo) podrá así examinar el colon y biopsiar cualquier lesión pseudomembranosa característica que exista.

  • ¿Qué más puede causar diarrea?

    Una diarrea puede deberse a una infección bacteriana patógena (normalmente causada por Salmonella, Shigella, Campylobacter o Escherichia coli), a una infección vírica, a parásitos, a intolerancia a ciertos alimentos, a ciertas medicaciones, a trastornos digestivos crónicos como el síndrome del colon irritable o a trastornos de malabsorción (como la enfermedad celíaca). La diarrea también puede deberse o exacerbarse debido al estrés psicológico.

  • ¿Por qué la muestra de heces debe ser fresca?

    Para la detección de la toxina de Clostridium difficile, la muestra debe ser necesariamente fresca porque la toxina se degrada en unas 2 horas y el resultado podría ser falsamente negativo.

  • ¿Por qué no se debe tomar ningún antidiarreico si se tiene diarrea por Clostridium difficile?

    Los fármacos antidiarreicos enlentecen el paso de las heces a través del tracto gastrointestinal, aumentando el tiempo en que el colon está expuesto a la toxina e incrementando la lesión e inflamación tisular.

  • ¿Es posible reinfectarse una vez se ha sufrido una infección por Clostridium difficile?

    Sí, pero a corto plazo suele ser porque hay una recurrencia del sobrecrecimiento y de la producción de toxina más que una reinfección. Esto sucede porque todavía no se ha restablecido totalmente la flora intestinal. Una persona que ha sufrido diarreas por Clostridium difficile tiene un mayor riesgo de volverlas a padecer en futuros tratamientos con antibióticos.

  • ¿Existen antibióticos que se asocien con mayor probabilidad a diarreas?

    La mayoría de antibióticos puede provocar diarreas porque los antibióticos alteran la composición normal de la flora intestinal. Los antibióticos de amplio espectro, que eliminan muchos tipos de bacterias diferentes, son los que pueden alterar con mayor probabilidad la flora intestinal y permitir que Clostridium difficile pueda crecer y producir su toxina.

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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