Saltarse el desayuno puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular

28.03.2016

Un reciente estudio, publicado en la revista Stroke en Enero 2016, y realizado por un equipo dirigido por el Dr. Yasuhiko Kubota de la Universidad de Osaka, Japón, sugiere que desayunar cada día es de ayuda en la prevención del accidente cerebrovascular, especialmente de la hemorragia cerebral.

Estudios anteriores, realizados tanto en países occidentales como orientales, han demostrado la asociación entre la falta de desayuno y una mayor prevalencia de obesidad, hipertensión, dislipidemia e intolerancia a la glucosa, todos ellos factores de riesgo conocidos de enfermedad cardiovascular.

A pesar de ello, todavía no existen unas directrices claras que recomienden el desayuno diario en adultos como método de prevención de enfermedades cardiovasculares. Ello se debe a que no hay suficiente evidencia científica que soporte esta recomendación.
Con este objetivo, se desarrolló este estudio en una población de 82.772 hombres y mujeres japoneses de edades entre 45 y 74 años sin antecedentes de enfermedad cardiovascular ni cáncer, y que fueron objeto de un seguimiento entre 1995 y 2010. A los participantes se les clasificó según la frecuencia de ingesta de desayuno a la semana.

Durante estos 15 años de seguimiento hubo un total de 3754 accidentes vasculares cerebrales (1051 hemorragias cerebrales, 417 hemorragias subaracnoideas, y 2286 infartos cerebrales) y 870 casos de enfermedad cardiaca coronaria.
El análisis multivariado mostró que los participantes que nunca desayunaban tenían un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y de accidente vascular cerebral y un riesgo particularmente más elevado de hemorragia cerebral, en comparación con aquellos que desayunaban a diario.

Ante el hecho que el principal factor de riesgo de hemorragia cerebral es la hipertensión, especialmente un aumento de la presión sanguínea por la mañana, en este estudio se observa que los que desayunaban cada día eran menos propensos a tener presión arterial alta que los que se saltaban el desayuno, aunque esta diferencia no es significativa.

Además, estudios previos han demostrado que la hemorragia cerebral ocurre más frecuentemente por la mañana que durante el resto del día. Otros estudios, relacionan una reducción de la presión arterial con el desayuno. Otro grupo de investigadores sugiere que no desayunar se asocia con una hiperactividad del eje hipotalámo-hipofisario-adrenal debido a un período de ayuno más largo, lo que conduce a una elevación de la presión arterial por la mañana.

Los autores señalan que este efecto de la ingesta de desayuno en la presión arterial en la mañana podría ser uno de los mecanismos del resultado del presente estudio. Además, indican que los que no desayunan son más propensos a tener un estilo de vida poco saludable.