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20.04.2018.
¿En qué consiste?
Staphylococcus aureus, también conocido como S. aureus o estafilococo, es una bacteria que coloniza frecuentemente la piel y está presente en las fosas nasales de aproximadamente el 25-30% de adultos. S. aureus puede permanecer de esta forma sin producir lesiones o síntomas al huésped. Sin embargo, estas colonias pueden causar una infección cuando penetran en la piel a través de una herida, o durante una intervención quirúrgica, o cuando existe una disminución de la capacidad de defensa del sistema inmune de la persona. En general, el estafilococo causa infecciones localizadas en la piel, como foliculitis, forúnculos e impétigo (ampollas superficiales y llenas de líquido, rodeadas de una costra amarilla). También puede causar abscesos, así como extenderse a los huesos (osteomelitis), los pulmones (pulmonía por estafilococos), la sangre (bacteriemia o sepsis), el corazón (endocarditis que puede lesionar las válvulas del corazón), y otros órganos. Los pacientes infectados y los colonizados pueden transmitir el estafilococo a otras personas a través del contacto de la piel o de objetos contaminados (como toallas o maquinillas de afeitar).
 
Infecciones de adquisición hospitalaria
Las infecciones de estafilococo adquiridas durante una estancia prolongada en un hospital o en otro entorno médico han constituido durante años un verdadero reto. La población internada o confinada, así como el uso indiscriminado de antibióticos, ha conducido al desarrollo de cepas de S. aureus resistentes a antibióticos. Estas cepas se conocen como Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA), desde que en el año 1960 se implantó el tratamiento para las cepas de estafilococo resistentes a la penicilina. En general, las infecciones causadas por MRSA son resistentes a una gran variedad de antibióticos, asociándose a índices significativamente más altos de morbilidad y de mortalidad, mayor coste sanitario, y a estancias hospitalarias más largas que las correspondientes a las infecciones causadas por los Staphylococcus aureus sensibles a meticilina. Entre los factores de riesgo para la infección intrahospitalaria de MRSA se incluye la cirugía, la terapia antibiótica previa, ingreso en la unidad de cuidados intensivos, exposición o contacto con un portador (puede ser un personal sanitario), una estancia en el hospital superior a 48 horas, y llevar un catéter u otro dispositivo introducido a través de la piel. La estrategia que debería de aplicarse para intentar controlar la propagación de la infección consiste en una vigilancia activa con la finalidad de detectar MRSA en pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI) y otras áreas de elevado riesgo; otra posibilidad sería la de realizar un cribado de la infección a cualquier paciente admitido en un centro sanitario.
 
Infecciones de adquisición en la comunidad
Durante los últimos años ha aumentado la importancia de las infecciones por MRSA, ya que se han asociado a un número creciente de brotes y de muertes en dependencias no sanitarias como cárceles, centros de día, unidades militares, y a través de deportes que suponen un contacto físico. Estas infecciones se dan en individuos sin los factores de riesgo clásicos de MRSA, como los descritos anteriormente. Un número significativo de los afectados ha tenido que ser hospitalizado por lo que parecía ser una simple, aunque persistente, infección de la piel o una pulmonía que se desarrolla a consecuencia de una gripe.
 
Hasta hace poco, parte del problema con el MRSA adquirido en la comunidad (MRSA-AC) ha sido la falta de conocimiento de la comunidad médica y de la población en general. Históricamente, las infecciones de estafilococo se han tratado, en función de su severidad, con pomadas o ungüentos que no requerían receta médica y que incluían combinaciones de antibíóticos, o con una pauta antibiótica estándar. Además, en la práctica diaria, a menos que la infección apareciera de forma extensa o el tratamiento inicial fracasara, no era habitual que los médicos solicitaran cultivos con el objetivo de identificar el microorganismo y determinar su susceptibilidad antibiótica. Sin embargo y con frecuencia, con el MRSA-AC, estas opciones terapéuticas han fracasado. Un número significativo de los afectados ha tenido que ser hospitalizado y algunos de los pacientes previamente sanos han muerto.
 
Las investigaciones de estos brotes han revelado que el MRSA-AC se propaga desde sujetos infectados o colonizados a quienes se hallan a su alrededor a través del contacto de la piel (como cortes y abrasiones en deportes), a través de gotitas procedentes del tracto respiratorio, o con la exposición a objetos contaminados, como el equipamiento deportivo, las toallas, los juguetes o los objetos de zonas de juego o de recreo. Las investigaciones también han revelado que las cepas de S. aureus implicadas en MRSA-AC son distintas genéticamente de las que causan infecciones de MRSA adquiridas en el hospital. Los MRSA-AC son resistentes a la meticilina y a otros antibióticos relacionados (oxacilina, dicloxacilina o nafcilina) y a eritromicina, pero son sensibles a muchos otros antibióticos.
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Acerca de Infección por Staphylococus Aureus meticilín resistente y Infección de heridas por estafilococo
  • Signos y Síntomas
    Infecciones de adquisición hospitalaria
    En estas infecciones, la bacteria puede ocasionar diversas y graves infeciones que pueden diseminarse hacia partes vitales del organismo. En función de la localización de la infección, aparecen signos y síntomas asociados a:
    • Neumonía: tos, silbidos y dificultad para respirar
    • Infección en la sangre (bacteriemia): fiebre, escalofríos, respiración rápida o acelerada
    • Infección de heridas quirúrgicas: cicatrices dolorosas, enrojecidas, inflamadas y dolorosas que no cicatrizan
    • Infecciones adquiridas en la comunidad
     
    En la comunidad, las infecciones por MRSA suelen ser de localización cutánea. A menudo aparecen:
    • Pequeñas lesiones enrojecidas con apariencia de grano o de picadura de insectos
    • Pústulas dolorosas, de las que drena algún fluido o pus
    • En algunas áreas cutáneas en las que existen cortes o abrasiones
    • En algunas áreas cutáneas en las que crece vello, como en la parte posterior del cuello, las ingles o las axilas
  • Pruebas relacionadas
    El objetivo de realizar cultivos a partir de heridas infectadas es el de identificar la bacteria causante de la infección y determinar su susceptibilidad a los antibióticos. Si la infección es debida a MRSA, debería investigarse el origen o la fuente de infección. Esto es de especial importancia en infecciones por MRSA adquiridas en la comunidad para evitar que ocurran más casos futuros.
     
    Las principales pruebas de laboratorio realizadas son:
    • La prueba de primera línea para establecer el diagnóstico de una infección por estafilococo la constituye el cultivo del área afectada. Esto supone normalmente la realización de un cultivo bacteriano a partir de la muestra obtenida de la herida, utilizándose el líquido o el pus de la herida, o bien un cultivo de esputo, o un hemocultivo, o un cultivo de líquido articular (sinovial), o incluso un  cultivo de leche materna (en el caso de infección en el pecho). A veces, se recogen muestras múltiples para evaluar distintos lugares o para detectar bacterias que pueden estar presentes en pequeñas cantidades.
    • Se realizan estudios de susceptibilidad si se detecta S. aureus en el cultivo, para determinar si la cepa aislada se corresponde con un MRSA
     
    Recientemente, se han desarrollado unas pruebas que permiten una rápida detección ded MRSA;  se trata de inmunoensayos o de pruebas moleculares y determinan si existen las bacterias resistentes a los antibióticos. A diferencia de los cultivos (en los que los resultados se obtienen a las 24-48 horas), estas pruebas más rápidas permiten obtener resultados en 2-5 horas, y se puede así empezar antes el tratamiento.
     
    Identificar MRSA a veces puede suponer un reto. En general, la población de estafilococos que tiene una persona tiende a ser una mezcla. Esto significa que, aunque un paciente tenga MRSA adquirido en la comunidad o MRSA adquirido en el hospital, no todos sus estafilococos serán resistentes de igual forma. Debido a que el crecimiento de las cepas resistentes suele ser más lento que el de las susceptibles, existe el riesgo de no detectar las primeras.
     
    Para la identificación y el seguimiento de las distintas cepas de MRSA se puede utilizar una gran variedad de métodos. Aunque éstos se utilizan en la investigación de la propagación de MRSA dentro de una comunidad o de una región, no son útiles para el tratamiento de un paciente determinado.
  • Prevención y Tratamiento

    Infecciones de adquisición hospitalaria

    Los hospitales siempre han aplicado medidas de control de las infecciones. Se han propuesto estrategias adicionales para prevenir y controlar la propagación de las infecciones por MRSA, entre las que se cuentan la vigilancia activa, un  cribado de la infección o colonización por MRSA en pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI) y en otras áreas de riesgo, en personas atendidas en otras consultas médicas, así como a los profesionales sanitarios.
     
    Cribado de MRSA:
    • Pueden realizarse cultivos nasales (insertando un escobillón dentro de la nariz) de personas sanas para determinar si han estado colonizadas con MRSA y son portadoras. Las muestras cultivadas se incuban y se examina el crecimiento de las colonias de S. aureus, que son muy características. Si éstas están presentes, se realiza la prueba de susceptibilidad para determinar si la infección es por una cepa MRSA.
    • Las muestras nasales recogidas en escobillones también son útiles para detectar colonización por MRSA basándose en pruebas rápidas moleculares; en estas pruebas no se hace crecer a la bacteria sino que, mediante la identificación de genes responsables del desarrollo de las resistencias a antibióticos, se detecta la presencia de la bacteria y su posible resistencia a los antibióticos.
     
    Actualmente, a los pacientes con infecciones graves e invasivas por MRSA se les trata con vancomicina. Este antibiótico debe administrarse de manera intravenosa (IV) a menudo durante varias semanas. Normalmente, el antibiótico conseguirá eliminar la infección pero no erradica la colonización. Por otra parte, desde 2002 se han identificado algunas cepas de S. aureus (VRSA) resistentes a la vancomicina. Se dispone de un número limitado de antibióticos alternativos para tratar las infecciones por VRSA. Se prevé un aumento del número de estos casos y dentro de la comunidad médica está creciendo la inquietud de que al final se agoten las opciones de tratamiento para aquellos casos afectados por S. Aureus resistentes a antibióticos.
     
    Infecciones de adquisición hospitalaria
    El control de las infecciones se ha convertido en el objetivo principal de contención de los casos de MRSA. A nivel nacional se está trabajando para que toda la comunidad tome conciencia de la existencia de MRSA y fomentar medidas preventivas, como cubrir las heridas o mejorar la higiene (limpieza frecuente de aquellos equipos compartidos, lavado de manos y/o uso de geles alcohólicos para el lavado de manos). Para obtener más información sobre la forma correcta de lavarse las manos, visitar la pàgina web del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
     
    Muchos clubs deportivos e instituciones han puesto en marcha procedimientos para reconocer y hacer frente a las infecciones por MRSA de forma más rápida. Se está potenciando que, de forma rutinaria, los profesionales de la salud soliciten la realización de cultivos y pruebas de susceptibilidad en infecciones de la piel y de heridas, con el objetivo de monitorizar la efectividad del tratamiento en las personas afectadas y poder detectar posibles MRSA presentes en la comunidad. Los brotes de MRSA en la comunidad se están investigando y analizando el foco de origen para identificar la causa, identificar posibles personas que puedan estar afectadas por infecciones por MRSA no reconocidas, o personas colonizadas, y reducir la posibilidad de aparición de casos adicionales.
Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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