Deficiencia de vitamina D en España. ¿Realidad o mito?

01/08/2023

La vitamina D es un nutriente necesario para que el cuerpo absorba el calcio, mineral clave para mantener unos huesos fuertes.

El cuerpo obtiene esta vitamina tras la exposición a la luz solar y en menor medida a través de la dieta. En el primer caso, el organismo la sintetiza a través de la piel en una reacción química que requiere la acción de la radiación ultravioleta de tipo B (UVB), la cual representa solamente alrededor de un 5 % del total de la radiación que recibimos del sol.

Sin embargo, hay varios factores a tener en cuenta que pueden afectar al déficit de esta vitamina, algunos de ellos son:

-Pigmentación de la piel: las personas de piel morena absorben menos vitamina D.

-Cantidad de melanina en la piel, latitud geográfica, hora del día y estación del año.

-Edad: las personas mayores son menos capaces de producir vitamina D a partir de la exposición al sol.

-El uso de algunos protectores solares, que limitan la absorción de vitamina D.

-Malabsorción: algunas enfermedades limitan la absorción de grasas, como la enfermedad de Crohn, la celiaquía, la   colitis ulcerosa, entre otras.

-Obesidad.

-Ingesta inadecuada.

La falta de vitamina D en la población española es un fenómeno desconcertante, con concentraciones de esta vitamina muy inferiores a los que presentan ciudadanos de otros países del norte de Europa que cuentan con muchas menos horas de sol anuales.

¿A qué se debe, entonces, el déficit? Por una parte, es importante que los rayos UVB incidan de forma correcta en la piel y esto, en España, que está por encima del paralelo 35, ocurre fundamentalmente en los meses de verano. Además, el uso de protección solar y la baja exposición en invierno puede limitar la síntesis de vitamina D. Por otro lado, en España el aporte dietético de esta vitamina es escaso y no hay alimentos suplementados con ella.

¿Por lo tanto, es necesario el uso de suplementos? En los adultos sanos que no tengan ningún factor de riesgo que predisponga al déficit de vitamina D no es necesario, por ello es suficiente con una exposición solar adecuada, es decir, unos 15 minutos al día en los meses de marzo a octubre, con protección solar mayor o igual a 30, siendo las mejores zonas de exposición los brazos y las piernas. Además, es importante una alimentación variada que incluya alimentos que contengan vitamina D como el salmón, atún, sardinas o caballa en lata, hongos o setas. Algunas recomendaciones consideran la suplementación en la población institucionalizada mayor de 70 años, sin necesidad de determinar previamente la concentración de esta vitamina.

Actualmente, resulta controvertido establecer las concentraciones de vitamina D adecuadas, estableciéndose recomendaciones diferentes según las distintas sociedades científicas. Además, serían necesarios más estudios poblacionales para ajustar los valores de referencia según la población atendida y según la ritmicidad estacional, y así poder valorar mejor los déficits de esta vitamina.  

Bibliografía

Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN): El déficit de vitamina D

Revista de Endocrinología, Diabetes y Nutrición: Recomendaciones de vitamina D para la población general

Guías de práctica clínica (GPC) y de productos basados en la evidencia (OPBE): Recomendaciones de uso adecuado de pruebas y suplementos de vitamina D en población general

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