Parásitos en heces

17/4/2021
Tambien conocido como:

Aspectos Generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para detectar si existe un parásito en el tracto gastrointestinal (GI).

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando aparece diarrea que dura varios días con presencia de sangre o moco, especialmente si se ha bebido agua no potable o se ha viajado a países con presencia de parásitos en el agua.

¿Qué muestra se requiere?

La determinación se realiza a partir de una muestra de heces que debe llegar al laboratorio en un plazo no superior a 2 horas desde su obtención. Para realizar el diagnóstico suele ser necesario recoger varias muestras en diferentes días.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.

¿Qué es lo que se analiza?

El estudio de parásitos en heces consiste en el examen microscópico de una muestra de heces por parte de un especialista para detectar los parásitos que se encuentren en el tracto gastrointestinal, ocasionando síntomas como la diarrea. Los parásitos o sus huevos se eliminan a través del tracto intestinal junto con las heces.

Para el estudio de los parásitos es necesario obtener una muestra de heces fresca, que se extiende en un portaobjetos y se tiñe. Los parásitos, sus quistes (situación en la que el parásito se recubre de una cápsula más resistente) o sus huevos se pueden observar e identificar por observación en el microscopio óptico. Cada tipo de parásito, huevo o quiste tiene una forma y tamaño característicos que permiten reconocer la especie al microscopio.

Existe una amplia variedad de parásitos que pueden producir infecciones o infestaciones en los seres humanos. Cada especie tiene un ciclo vital diferente, pudiendo vivir en un solo huésped o incluir varias especies en su ciclo. Algunos de estos parásitos desarrollan parte de su ciclo vital en un huésped intermediario, como las ovejas, las vacas o los caracoles, antes de llegar a las personas. En algunos casos, el ser humano es un huésped "accidental". Existen parásitos unicelulares (formados por una única célula) y otros con forma de gusano (helmintos). La mayoría de los parásitos presentan más de una forma, pasando por cada una de ellas en las distintas fases de su desarrollo. Muchos parásitos tienen una forma adulta y otra forma de huevo o quística. En algunos casos existe una fase larvaria intermedia entre la forma quística y la adulta. Los huevos suelen ser resistentes y pueden mantenerse vivos en el entorno durante un tiempo prolongado, sin necesidad de alojarse en un huésped.

La mayor parte de las veces la entrada de los parásitos en el tracto gastrointestinal se produce por tomar agua o alimentos que están contaminados con los huevos de los parásitos. Para más información, consultar el artículo sobre Toxoinfecciones alimentarias. Los huevos o quistes se eliminan por las heces de las personas o animales portadores, contaminando así cualquier elemento que entre en contacto con ellas, ya sea agua, comida o superficies varias. Esta contaminación no es visible: el agua y los alimentos parecen totalmente normales en cuanto a aspecto, olor y sabor. Las personas que ingieren agua o comida contaminadas pueden contagiarse, y en el caso de no tomar las medidas adecuadas como el lavado de manos y las medidas de prevención durante la manipulación de los alimentos, pueden transmitir el parásito a otras personas.

Los signos y síntomas más frecuentes de una parasitosis intestinal son diarrea prolongada, que a veces tiene sangre o moco, dolor abdominal y náuseas. Pueden aparecer de días a semanas después de la exposición y suelen persistir durante un tiempo. A veces se puede tener también dolor de cabeza y fiebre. En algunos casos, la persona puede estar asintomática o tener síntomas leves que pasan casi desapercibidos.

Si la diarrea dura varios días puede producirse pérdida de peso, deshidratación y desequilibrios electrolíticos, situaciones que pueden ser especialmente peligrosas en los niños, ancianos y en personas inmunodeprimidas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo cada año mueren alrededor de 700.000 personas por diarrea secundaria a una toxoinfección alimentaria, como pueden ser las de causa parasitaria.

Entre los tipos de parásitos más frecuentes se hallan los parásitos unicelulares Giardia lamblia, Entamoeba histolytica y Cryptosporidium. Son parásitos ubicuos que pueden hallarse en las piscinas, instalaciones de calefacción y en los sistemas comunitarios de suministro de agua. También están presentes en los lagos o fuentes de agua dulce sin tratar.

  • Giardia lamblia: el parásito que más comúnmente afecta a las personas.
  • Cryptosporidium: es la causa más común de brotes en instalaciones de agua destinadas al ocio y recreo.
  • Entamoeba histolytica: a pesar de ser frecuente, únicamente produce enfermedad en un 10 - 20% de las personas portadoras.

Los quistes de Giardia lamblia y de Cryptosporidium pueden sobrevivir en el agua durante semanas o meses y son resistentes al cloro en bajas concentraciones. El número de contagios por estos parásitos suele aumentar durante los meses de verano, coincidiendo con el aumento de las actividades al aire libre como el trekking, la acampada o el senderismo, donde es más frecuente nadar en ríos y lagos o beber agua no tratada.

Al viajar a países con climas más cálidos, el número de parásitos al que se puede quedar expuesto es mucho mayor, especialmente si el tratamiento de las aguas residuales no es muy efectivo. Además de los parásitos ya mencionados, existe una gran variedad de gusanos, lombrices, anquilostomas y tremátodos que pueden colonizar el tracto gastrointestinal u otras partes del organismo. Los viajeros suelen colonizarse al comer o beber productos contaminados con huevos o quistes; por ejemplo, cubitos de hielo en las bebidas o ensaladas frescas. En algunas ocasiones los parásitos son capaces de atravesar la piel.

Si no existen complicaciones y los signos y síntomas desaparecen en unos días, no se suelen solicitar pruebas de laboratorio. En los casos graves, si existe diarrea con sangre o moco o la diarrea no remite, suele solicitarse un cultivo de heces.

Puede resultar muy útil, combinar el estudio de los parásitos en heces con un perfil de patógenos gastrointestinales, para evaluar simultáneamente toda una serie de virus, bacterias y parásitos que podrían constituir la causa de la sintomatología. También se pueden realizar cultivos o pruebas de antígeno en heces para identificar microorganismos concretos.

Preguntas Comunes

¿Cómo se utiliza?

La prueba de parásitos en heces se usa para detectar la presencia de parásitos en las mismas y contribuir al diagnóstico del paciente. Como existen muchos organismos diferentes que pueden causar infección o infestación del tracto GI, el estudio de parásitos en heces se combina a menudo con otras pruebas como un cultivo de heces o un perfil de patógenos gastrointestinales.

Normalmente, en las personas sanas, las infecciones e infestaciones intestinales se resuelven sin tratamiento específico; se aplican medidas de soporte y no suelen ser necesarias las pruebas de laboratorio. Sin embargo, pueden darse situaciones más graves en las que sean necesarias dichas pruebas de laboratorio para identificar el agente causante y poder establecer así el tratamiento adecuado, limitando además la propagación del patógeno a otras personas.

¿Cuándo se solicita?

La prueba de parásitos en heces se solicita cuando se cree que una persona con signos y síntomas gastrointestinales puede haber ingerido agua o alimentos contaminados. Entre los signos y síntomas destacan:

  • Diarrea prolongada.
  • Dolor abdominal, calambres.
  • Náuseas y vómitos.
  • Presencia de moco o sangre en las heces.

No siempre es necesario realizar el estudio de los parásitos en heces en todas las personas con síntomas. Dicho estudio de parásitos en heces se suele solicitar en las siguientes situaciones:

  • Síntomas o signos severos de deshidratación, de trastornos electrolíticos u otras complicaciones.
  • Niños muy pequeños, ancianos o personas con enfermedades del sistema inmunitario.
  • Síntomas o signos persistentes y que no mejoran sin tratamiento.
  • Paciente que acaba de volver de un viaje a países tropicales.
  • Paciente que refiere haber bebido agua no potable (ríos, lagos, fuentes no tratadas).
  • Contacto estrecho con alguna persona en la que se hayan detectado parásitos gastrointestinales.

La prueba de parásitos en heces también se suele pedir para comprobar la eficacia del tratamiento antiparasitario.

¿Qué significa el resultado?

Los resultados se suelen informar como “positivo” o “negativo”.

Un resultado negativo significa que no se observan parásitos, huevos o quistes en la muestra. Por lo tanto, la diarrea puede ser debida a otra causa, aunque también podría ser que no hubiera suficientes parásitos en las heces como para ser detectados. Es posible que el médico solicite repetir el estudio en otra muestra, e incluso otros tipos de pruebas si todavía sospecha de la presencia de parásitos.

Un resultado positivo significa que se ha detectado algún parásito en las heces. En estos casos, los parásitos y huevos se identifican y se cuentan, y el resultado se expresa de forma cualitativa (muy pocos, algunos o muy abundantes).

Aunque normalmente en un individuo tan sólo se encuentra un único tipo de parásito, podría ser que existiera más de uno. Entre los más frecuentes destacan:

  • Giardia lamblia: el parásito que más comúnmente afecta a las personas.
  • Cryptosporidium: es la causa más común de brotes en instalaciones de agua destinadas al ocio y recreo.
  • Entamoeba histolytica: a pesar de ser frecuente, únicamente produce enfermedad en un 10 - 20% de las personas portadoras.

Otros ejemplos de parásitos que puede detectarse en la prueba de parásitos en heces son:

  • Parásitos unicelulares:
  • Dientamoeba fragilis.
  • Balantidium coli.
  • Cyclospora cayetanensis.
  • Helmintos (gusanos):
  • Lombrices, como Ascaris, Strongyloides.
  • Anquilostomas.
  • Tenias como Hymenolepsis nana, Taenia solium y Diphyllobothrium latum.
  • Platelmintos y trematodos como Fasciolopsis buski.

Si desea más información acerca de los parásitos gastrointestinales puede consultar los artículos de Diarrea, Toxoinfecciones alimentarias y Enfermedades del viajero.

¿Qué otras pruebas se pueden realizar para el estudio de los parásitos?

Se han desarrollado pruebas antigénicas para diferentes parásitos que permiten determinar si una persona ha estado expuesta a ciertos parásitos como Giardia lamblia, Cryptosporidium o Entamoeba histolytica. Estas pruebas detectan las proteínas específicas de estos parásitos y permiten detectarlos incluso aunque la prueba de parásitos en heces sea negativa. Sin embargo, no permiten detectar todas las especies de parásitos que existen, por lo que no son un sustituto de la observación de las heces al microscopio.

El perfil de patógenos gastrointestinales en heces permite evaluar simultáneamente si existen virus, bacterias y parásitos como agentes causantes de una diarrea. Estos perfiles son relativamente nuevos y todavía no se ha acabado de estandarizar su uso eficiente. En el caso de no detectarse microorganismos en el perfil de patógenos GI, o si se sospecha que la sintomatología puede estar causada por un microorganismo no incluido en el perfil, se puede solicitar un estudio de parásitos en heces y un cultivo de heces.

¿Cuál es el tratamiento ante un estudio positivo de parásitos en heces?

Los parásitos Giardia lamblia, Cryptosporidium y E. histolytica se tratan con fármacos específicos. El fármaco y la duración del tratamiento dependen del parásito observado, si se trata de una o varias especies y del estado general de salud del paciente. La cantidad de parásitos observados también informa al médico de la gravedad de la parasitación.

¿Cómo se puede prevenir una parasitación?

Lo mejor es evitar tomar agua o comida que pueda estar contaminada, sobre todo cuando se viaja a países tropicales, donde los cubitos de hielo o las ensaladas pueden estar contaminados. No obstante, incluso en los ríos montañosos más límpidos y claros puede haber parásitos como la Giardia lamblia. Los parásitos no se pueden ver y no alteran el gusto o el olor del agua. Si se ha detectado la parasitación en algún familiar, se debe ser cauto, lavándose bien las manos después de ir al baño o de tocar pañales sucios, para evitar la transmisión del parásito al resto de la familia. Las personas parasitadas no deberían manipular los alimentos que vayan a consumir otras personas hasta que desaparezca el parásito.

¿Puede este examen detectar todos los parásitos?

No; tan sólo los parásitos y huevos presentes en los intestinos que pueden eliminarse a través de las heces. Existen otras pruebas específicas para otros parásitos, como las pruebas para detectar los parásitos responsables de la malaria o para los oxiuros.

¿Por qué se necesita que la muestra de heces sea fresca?

La estructura de los parásitos puede alterarse en una muestra de heces mal conservada, por lo que es más difícil detectarlos.

¿Se pueden ver esos gusanos a simple vista en la muestra de heces?

Normalmente no. La mayoría de los parásitos son demasiado pequeños para verlos sin ayuda de un microscopio. Lo más probable es que lo que se esté viendo sean trozos de fibras alimentarias sin digerir. La única forma de diferenciarlas de los parásitos es mediante su observación al microscopio, ya que estos tienen unas estructuras internas y externas características que la fibra no tiene.

¿Existen otras pruebas para el estudio de los parásitos?

Sí. Se han desarrollado pruebas antigénicas en sangre para diferentes parásitos que permiten determinar si una persona ha estado expuesta previamente a un parásito, pero no son útiles para detectar una parasitación reciente. Un resultado positivo puede indicar la presencia del parásito en el pasado o una parasitación crónica. A veces es necesario realizar una biopsia intestinal para detectar la presencia de ciertos parásitos.

¿Alguien que tuvo parásitos en el pasado puede volver a colonizarse?

Sí, es posible. Esto puede pasar si se convive con un familiar que sea portador asintomático, por ejemplo de Giardia lamblia, ya que puede continuar transmitiendo el parásito a las personas con las que esté en contacto mientras no se trate.

¿Por qué no puede tomarse un medicamento contra la diarrea sin receta médica?

Debería tomarse sólo lo que haya recetado el médico. La diarrea es una de las formas que tiene el organismo de eliminar el parásito. Si se previene tomando fármacos contra la diarrea, se puede prolongar la enfermedad y, a veces, empeorar.

Contenido relacionado

En esta web

Pruebas

Cultivo de heces

Estados fisiológicos y enfermedades

Diarrea

Enfermedades del viajero

Toxoinfecciones alimentarias

En otras webs

MedlinePlus Medical Encyclopedia: Enfermedades Parasitarias

Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC): Viajes

Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC): Taeniasis

Mayo Clinic: Infección por giardia

Mayo Clinic: Infección por criptosporidios

KidsHealth.org: Amebiasis

KidsHealth.org: Ascaridiasis

Manual MSD: Estrongiloidiasis

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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