Complemento

12/9/2020

También conocido como: C3 C4 complemento total (también conocido como CH50 o CH100), actividad total hemolítica del complemento

Nombre sistemático: actividad del complemento y proteínas del complemento, C1–C9

Aspectos generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para determinar si los déficits o las anomalías en las proteínas que forman parte del complemento están contribuyendo a un aumento de las infecciones o a un aumento de la actividad autoinmune. Para controlar la actividad de las enfermedades autoinmunes y de las enfermedades relacionadas con el complejo inmunitario.

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando aparece una inflamación o edema sin causa aparente, cuando hay infecciones microbianas (normalmente bacterianas) recurrentes o síntomas sugerentes de enfermedad autoinmune. Para ayudar a la monitorización de trastornos crónicos o agudos que afectan al sistema del complemento.

¿Qué muestra se requiere?

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

No se necesita ninguna preparación previa.

¿Qué es lo que se analiza?

El sistema del complemento está formado por 60 proteínas, aproximadamente 30 de las cuales son proteínas sanguíneas. La principal función del complemento es promover respuestas inflamatorias e inmunes para destruir y eliminar sustancias extrañas como bacterias y virus.

El sistema del complemento se llama así porque "complementa" o ayuda a las defensas naturales del cuerpo, conocidas como anticuerpos. El cuerpo puede producir anticuerpos contra sus propios tejidos (autoanticuerpos) en diversas enfermedades autoinmunes, o bien contra sustancias exógenas que considera extrañas. Este proceso se le conoce como inmunidad adquirida.

El sistema del complemento forma parte del sistema inmunitario innato del organismo. A diferencia del sistema inmune adquirido (que produce anticuerpos frente a sustancias específicas), el sistema inmune innato es inespecífico y tiene la capacidad de responder rápidamente a sustancias desconocidas para el organismo, como pueden ser bacterias, tejidos no propios (ej: trasplantes), restos de células muertas o inflamación. Así, no requiere una exposición previa al microorganismo o sustancia y no guarda memoria de exposiciones previas. Como parte del sistema inmune innato, el sistema del complemento se ha desarrollado para reconocer complejos antígeno-anticuerpo (inmunocomplejos) así como también ciertas estructuras y polisacáridos (complejos de carbohidratos) que se encuentran en las membranas externas de los microorganismos y en otras células extrañas.

Existen nueve componentes principales del sistema del complemento que se conocen como C1 hasta C9, y su función está asistida y regulada por varios subcomponentes e inhibidores.

La activación del sistema del complemento se puede producir por distintas vías, conocidas como la vía clásica (incluye los componentes C1qrs, C2, C4), la vía alternativa (incluye los componentes C3, factor B y properdina) y la vía de la lecitina (que incluye entre otros la lectina de unión a manano).  No obstante, el producto final de estas vías es el mismo, la formación de un complejo de ataque a la membrana (MAC). La activación del complemento desencadena una serie de acciones:

  • El MAC se une a la superficie del microorganismo o de la célula anómala que han sido identificados como extraños; causa una lesión (orificio) en la membrana, lo que provoca una lisis celular (ruptura celular con vertido del contenido al exterior de la célula).
  • Aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos, lo que permite a los glóbulos blancos (leucocitos) trasladarse desde el torrente sanguíneo a los tejidos.
  • Atracción de los glóbulos blancos hacia el foco infeccioso.
  • Estimulación de la fagocitosis (proceso por el cual los microorganismos son engullidos por macrófagos y neutrófilos, y son eliminados).
  • Se produce también un aumento de la solubilidad de los inmunocomplejos y, de esta manera, se eliminan del suero.

Las proteínas del complemento promueven y regulan estas actividades. Las deficiencias heredadas o adquiridas u otras anomalías en uno o más componentes del complemento pueden afectar de manera adversa a la integridad de la funcionalidad del sistema inmune. También es posible que exista un déficit de complemento debido a una disminución de la producción o a un aumento del consumo de una o más proteínas del complemento.

Las pruebas de complemento miden la cantidad o actividad de las proteínas del complemento en la sangre. Para conocer si el sistema inmune está funcionando correctamente, los componentes del complemento se pueden evaluar individualmente o conjuntamente.

Las proteínas del sistema del complemento que más suelen determinarse son el C3 y el C4. La actividad total del complemento (CH50) puede medirse cuando existe una sospecha de déficit que no puede determinarse mediante el C3 y el C4. CH50 mide la función completa de la vía clásica del complemento, C1-C9. Si esta determinación está alterada, se pueden determinar cada una de las nueve proteínas del complemento implicadas en esta vía para determinar si existen déficits hereditarios o adquiridos.

Preguntas comunes

¿Cómo se utiliza?

La medida de C3 y C4 se utiliza para determinar si ciertas anormalidades o deficiencias en el sistema del complemento están causando o contribuyendo a la enfermedad o trastorno del paciente. La actividad total del complento (CH50 o CH100) puede solicitarse para mirar la integridad de toda la vía clásica del complemento. Los otros componentes del complemento se solicitan para determinar déficits hereditarios.

Las pruebas del complemento pueden solicitarse para:

  • Ayudar a diagnosticar la causa de infecciones microbianas recurrentes (como Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitides, Neisseria gonorrhea), angioedema o inflamación.
  • Puede utilizarse para facilitar el diagnóstico y para controlar la actividad de enfermedades autoinmunes agudas o crónicas como el lupus eritematoso sistémico (LES).
  • Puede determinarse de manera seriada para monitorizar enfermedades relacionadas con la presencia de inmunocomplejos y otras situaciones como: glomerulonefritis (trastorno renal), enfermedad del suero, artritis reumatoide y vasculitis (inflamación de vasos sanguíneos). Cuando se forman inmunocomplejos, el sistema del complemento contribuye a eliminarlos de la sangre, y por lo tanto los niveles de complemento disminuyen.

¿Cuándo se solicita?

Puede solicitarse cuando existe una inflamación o edema sin causa aparente o síntomas de enfermedad autoinmune como LES. También puede solicitarse  cuando existe sospecha de trastorno relacionado con inmunocomplejos y el médico quiere comprobar el estado del complemento.

Los componentes que más suelen solicitarse son el C3 y el C4 pero otros, como el C1-inhibidor, también pueden solicitarse cuando se sospecha un déficit. Los componentes del complemento por separado suelen solicitarse cuando la actividad total del complemento (CH50 o CH100) está alterada para determinar cual es el componente deficitario o anómalo.

Una vez diagnosticado un trastorno crónico o agudo, la determinación del complemento puede utilizarse para dar una idea de la severidad del trastorno (asumiendo que dicha severidad se debe a un descenso de los componentes del complemento). También puede solicitarse ocasionalmente cuando el médico quiere controlar la actividad del trastorno en un momento concreto de su evolución.

¿Qué significa el resultado?

Los componentes del complemento pueden encontrarse disminuidos por déficits hereditarios (relativamente raros) o debido a un exceso de consumo. Los déficits hereditarios en una o más proteínas del complemento suelen conllevar una alta frecuencia de infecciones bacterianas recurrentes o enfermedades autoinmunes. Los niveles de C3 y C4 generalmente están disminuidos en el lupus, mientras que C3 sólo es bajo en septicemia e infecciones causadas por hongos o parásitos como la malaria.

Si el déficit se debe a un trastorno subyacente agudo o crónico, los niveles del complemento volverán a la normalidad una vez resuelto dicho trastorno.

Pueden observarse descensos en los componentes del complemento en:

  • Infecciones microbianas recurrentes (generalmente bacterianas)
  • Enfermedades autoinmunes, como LES o artritis reumatoide.
  • Angioedema hereditario.
  • Angioedema adquirido.
  • Diversas enfermedades renales, entre ellas: glomerulonefritis, nefritis lúpica, nefritis membranosa, nefropatía por IgA, así como el rechazo del trasplante de riñón.
  • Cirrosis.
  • Hepatitis.
  • Malnutrición.
  • Septicemia, shock.
  • Enfermedad del suero (enfermedad por inmunocomplejos).

Las proteínas del complemento suelen encontrarse elevadas juntamente con otras proteínas conocidas como proteínas de fase aguda, durante una inflamación crónica o aguda. Todas estas proteínas volverán a niveles normales una vez se haya resuelto el trastorno subyacente. Sin embargo, no es habitual medir las proteínas del complemento en estas circunstancias, en comparación con la prueba más ampliamente solicitada que es la proteína C reactiva (PCR).

También se puede observar una mayor actividad del complemento en los siguientes casos:

¿Hay algo más que debería saber?

El hecho de que los componentes del complemento estén elevados o disminuidos no permite identificar una situación patológica concreta, pero sí que indica que el sistema inmunitario está involucrado en el proceso patológico que afecta al individuo. Los componentes del complemento pueden elevarse debido a una inflamación, aumentando incluso antes que otros marcadores como la velocidad de sedimentación globular (VSG) y la proteína C reactiva (PCR).

¿Cuáles son las otras partes del sistema inmunitario innato?

El sistema inmunitario innato también incluye:

  • El sistema fagocítico (células de la serie blanca de la sangre, como macrófagos, neutrófilos y monocitos) cuya función es ingerir y digerir microorganismos extraños.
  • Mediadores de la inflamación producidos por distintas células como los basófilos, mastocitos y eosinófilos.
  • Células asesinas o natural killer (NK) que son linfocitos especializados con capacidad de destrucción de ciertos tumores, microorganismos y células que han sido infectadas por virus.
  • Reactantes de fase aguda y citoquinas que son un grupo de proteínas solubles que pueden provocar cambios en el crecimiento de algunas células, incluyendo los glóbulos blancos que las producen.

Enlaces

Pruebas relacionadas:

Factor reumatoide

Proteína C reactiva

Velocidad de sedimentación globular

Estados fisiológicos y enfermedades:

Artritis reumatoide

Enfermedades autoinmunes  

Enfermedad renal

Lupus

En otras webs:

National Institute of Allergy and Infectious Diseases

National Institutes of Health: Overview of the Immune System

Understanding the Immune System, How does the immune system work?

En mantenimiento.

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