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¿En qué consiste?

Si desea más información sobre el páncreas, lea su descripción en el apartado"¿Qué es el páncreas?" en Enfermedades Pancreáticas.

La pancreatitis consiste en una inflamación aguda o crónica del páncreas. Los ataques agudos normalmente se caracterizan por un dolor abdominal severo que irradia desde la parte superior del abdomen hacia la espalda, causando desde una leve inflamación del páncreas hasta un fallo total del órgano que puede comprometer la vida del individuo. La pancreatitis crónica es un estado progresivo que conduce a un daño permanente del tejido pancreático. La recurrencia de crisis agudas puede acabar en una pancreatitis crónica.

El páncreas es un órgano estrecho y delgado, localizado en la zona profunda de la cavidad abdominal, detrás del estómago y por debajo del hígado. Está formado por tejido exocrino, que sintetiza potentes enzimas que facilitan la digestión en el intestino delgado de grasas, proteínas y carbohidratos , y bicarbonato que ayuda a la neutralización de los ácidos del estómago. También contiene los denominados "islotes", formados por tejido endocrino, donde se sintetizan algunas hormonas como el glucagón y la insulina, vitales para el transporte de glucosa al interior de las células del organismo y para mantener unos niveles adecuados de glucosa en sangre.

Normalmente, la mayoría de enzimas digestivas pancreáticas son sintetizadas y transportadas al duodeno en forma inactiva. Aunque no se conocen exactamente los mecanismos de la pancreatitis, se cree que durante un ataque de pancreatitis se inhibe la liberación de estos enzimas hacia el duodeno, activándose en el propio páncreas, e iniciándose así la autodigestión y destrucción de éste. Los enzimas también se liberan directamente hacia la sangre, y por lo tanto sus niveles en sangre suelen estar aumentados.

La pancreatitis es más frecuente en hombres que en mujeres, estando vinculada y agravándose con el alcoholismo y con enfermedades de la vesícula biliar. En este último caso, la pancreatitis se debe a la obstrucción del conducto común que comparten en su tramo final los conductos pancreático y biliar. La obstrucción suele ser debida a cálculos (piedras) biliares o a veces al depósito de precipitados de bilis en forma de barro biliar. El alcoholismo y las enfermedades biliares son responsables aproximadamente del 80% de los ataques de pancreatitis agudas; también son causas mayoritarias en la pancreatitis crónica. En un 10% de los casos la causa es idiopática (desconocida), y el 10% restante es debido a:

  • Fármacos, como el ácido valproico y los estrógenos
  • Infecciones víricas, como paperas, hepatitis A y B, e infecciones por el virus de Epstein-Barr
  • Niveles extremadamente elevados de triglicéridos en sangre, hiperparatiroidismo, o hipercalcemia (aumento del calcio en sangre)
  • Fibrosis Quística y trastornos hereditarios que conllevan la activación precoz de los enzimas digestivos
  • Cáncer de páncreas
  • Cirugía realizada en el área del páncreas (como cirugía del conducto biliar)
  • Traumatismos abdominales
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Acerca de Pancreatitis
  • Signos y Síntomas

    Pancreatitis aguda

    Aproximadamente el 75% de las crisis de pancreatitis aguda se considera leve, aunque estas crisis ocasionen un severo dolor abdominal, náuseas, vómitos, debilidad e ictericia. Estos ataques ocasionan inflamación local, hinchazón y hemorragias que normalmente se resuelven con el tratamiento apropiado, causando poco o ningún daño permanente. En aproximadamente el 25% de los casos existen complicaciones como necrosis (muerte) tisular, infecciones, hipotensión (tensión arterial baja), dificultad para respirar, shock y fallo renal o hepático. Es importante acudir al médico si aparecen estos signos y síntomas, ya que la severidad de los síntomas no refleja necesariamente la magnitud de la lesión, y además otras enfermedades que requieren distinto tratamiento pueden causar síntomas similares.

    Pancreatitis crónica

    Los pacientes con pancreatitis crónica pueden padecer crisis recurrentes con síntomas similares a los de la pancreatitis aguda; la frecuencia de estas crisis aumenta a medida que la situación avanza. Al final, el tejido pancreático aparece cada vez más cicatrizado y las células que sintetizan enzimas digestivas quedan completamente destruidas, causando una insuficiencia pancreática, pérdida de peso, malnutrición, ascitis, pseudoquistes pancreáticos (líquido y tejido destruido que puede infectarse) y deposiciones grasas. Como consecuencia de la destrucción de las células que sintetizan insulina, el paciente puede convertirse en diabético.

    El dolor de la pancreatitis crónica puede ser severo y continuo o bien intermitente, y puede agravarse al comer, beber y con la toma de bebidas alcohólicas.

  • Pruebas relacionadas

    Pruebas de laboratorio

    • Amilasa - es el enzima pancreático responsable de la digestión de los carbohidratos y la prueba en sangre más utilizada para el diagnóstico de la pancreatitis aguda. El incremento de la amilasa sérica se inicia a las 2-12 horas después del inicio de los síntomas, alcanzando un máximo a las 12-72 horas. El aumento puede ser de 5 a 10 veces el límite superior de normalidad y en general se normaliza al cabo de una semana. Las concentraciones de amilasa pueden ser útiles en la pancreatitis crónica, observándose un aumento moderado hasta que las células que la producen son destruidas. La amilasa es un enzima que presenta distintas formas conocidas como isoenzimas: P-amilasa hace referencia a la amilasa pancreática mientras que la S-amilasa está en relación con la producida en glándulas salivales. Normalmente, se solicita la medida de amilasa total. Es posible que ocasionalmente se soliciten las isoenzimas de la amilasa para saber si el aumento puede ser o no atribuible a una causa pancreática

    • Lipasa - enzima que, junto con la bilis del hígado, digiere las grasas. Sus niveles aumentan en sangre entre las 4-8 horas después del inicio de una crisis aguda, observándose el máximo a las 24h. La lipasa es más sensible y específica que la amilasa para el diagnóstico de una pancreatitis aguda. No obstante, pueden existir otras causas de aumento de lipasa. En personas con pancreatitis, la lipasa puede elevarse varias veces sobre el límite superior de normalidad y permanecer así durante más tiempo que la amilasa. Al igual que en la pancreatitis crónica, cuando las células son destruidas y la síntesis de lipasa disminuye a menos del 10% del valor normal, aparece esteatorrea (deposiciones grasas y malolientes). A medida que la pancreatitis crónica progresa, los niveles de amilasa y de lipasa durante los ataques agudos pueden ser normales o incluso bajos
    • Tripsina - enzima pancreático que digiere las proteínas. Parece ser la prueba en sangre más sensible para la pancreatitis, especialmente las crónicas, pero no es una prueba rutinaria. A veces la tripsina se identifica como tripsinógeno o tripsina inmunoreactiva
    • El test de tripsina en heces se utiliza en insuficiencias pancreáticas y puede formar parte del estudio de la pancreatitis crónica, incluyendo la debida a fibrosis quística

    Otras pruebas que pueden utilizarse en la pancreatitis aguda para comprobar la existencia de complicaciones, incluyen:

    • Hemograma (con recuento de las células de la serie blanca)
    • Estudio metabólico con medida de bilirrubina y pruebas de función hepática
    • Glucosa
    • Calcio
    • Magnesio
    • Proteína C reactiva  (para evaluar inflamación)

    Otras pruebas que pueden utilizarse para verificar la existencia de pancreatitis crónica son:

    • Determinación de grasa en heces
    • Elastasa pancreática en heces
    • Prueba del cloruro en sudor, para el diagnóstico de fibrosis quística
    • Pruebas de biología molecular para analizar mutaciones genéticas como las asociadas a la fibrosis quística

    Otras pruebas diagnósticas (ajenas al laboratorio)  

    • Ecografía abdominal
    • CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) - prueba que utiliza un tubo flexible introducido por la boca hacia el esófago y el estómago, alcanzando el páncreas, para observar y en algunas ocasiones retirar, cálculos biliares, a la vez que se analiza si existen anomalías celulares o tisulares
    • Colangiopancreatografía con resonancia magnética - un tipo de resonancia magnética nuclear utilizada para visualizar las vías biliares y el páncreas; a menudo utilizada antes o en lugar de la CPRE
    • Tomografía computarizada (TAC-escáner)
    • Prueba de la secretina (no suele ser disponible de manera generalizada) - se coloca un tubo en el duodeno con el objetivo de recoger las secreciones pancreáticas después de una estimulación con secretina intravenosa. La cantidad de algunos enzimas, como lipasa y tripsina, y del bicarbonato en la secreción pancreática se compara con los valores de personas sanas

    Si desea más información acerca de estos estudios, acceda al siguiente enlace.

  • Prevención y Tratamiento

    La pancreatitis exige atención médica rápida. Durante una crisis aguda, existe la posibilidad de que el páncreas sea destruido en pocas horas, causando complicaciones que pueden llegar a comprometer la vida del individuo.

    Pancreatitis Aguda

    Generalmente no es posible prevenir o detectar precozmente la mayoría de crisis agudas de pancreatitis, que se presentan de forma aislada. Los ataques agudos recurrentes pueden obedecer a una combinación de riesgo genético y de factores desencadenantes, como el alcoholismo. Las crisis agudas producidas por alcoholismo, que requieren de varios años de un consumo moderado-alto de alcohol, suelen desencadenarse por un episodio de gran consumo de alcohol. Pueden haber existido o no dolores previos que podrían haber sido tratados buscando la atención médica adecuada. En el caso de los cálculos biliares u otras causas de pancreatitis aguda, normalmente no existe advertencia antes de la crisis.

    El tratamiento, en general, consiste en controlar el dolor, ayunar y permitir que el páncreas "descanse" durante varios días o semanas, hasta que los síntomas remitan. Durante este período de tiempo los individuos se hospitalizan, administrándose todos los líquidos y nutrientes de forma intravenosa. Si ocurren complicaciones, como infecciones, éstas son monitorizadas y tratadas. Si la pancreatitis aguda es debida a cálculos biliares, puede ser necesaria la cirugía para extraer la vesícula biliar.

    Pancreatitis Crónica

    El tratamiento de la pancreatitis crónica consiste en prevenir futuras crisis, minimizar la lesión pancreática, y tratar las lesiones existentes. La abstinencia alcohólica es crítica en la prevención de futuras crisis. En algunos casos puede ser útil seguir una dieta pobre en grasas, con el objetivo de reducir la carga del páncreas, así como la administración de suplementos de enzimas pancreáticos para intentar corregir los posibles déficits y la malabsorción. En otros casos pueden ser necesarios suplementos de vitaminas liposolubles y de calcio. Los niveles de glucosa en sangre se controlan con frecuencia, y en algunos casos en los que el paciente haya desarrollado una diabetes se requerirá administrar insulina; en estos casos los antidiabéticos orales no suelen ser útiles.

    El control del dolor es una parte importante del tratamiento, ya que durante el curso de la enfermedad puede llegar a ser de moderado a severo. En algunos pacientes es necesaria la administración de narcóticos y antidepresivos. Con el tiempo y la disminución de la función pancreática, la intensidad del dolor puede disminuir.

    En algunos casos es necesario recurrir a la cirugía, con el objetivo de eliminar una parte o la totalidad del páncreas y/o evitar o eliminar obstrucciones. Es importante tener presente que la cirugía pancreática es muy difícil.

    Los pacientes con pancreatitis crónica presentan un mayor riesgo de desarrollar un cáncer de páncreas. Por este motivo, de la misma manera que el médico supervisa el estado de la pancreatitis crónica, también vigilará la aparición de un posible cancer.

Bibliografía

NOTA: Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.


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