Análisis del líquido peritoneal

10/10/2020

También conocido como: paracentesis diagnóstica, análisis de líquido ascítico

Nombre sistemático: análisis de líquido peritoneal

Aspectos generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para poder diagnosticar la causa de una peritonitis, que es la inflamación de la membrana que recubre por dentro el abdomen; o de una acumulación de líquido dentro del abdomen y alrededor de los órganos, conocida como ascitis.

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando el paciente tiene dolor abdominal, hinchazón, náuseas o fiebre y el médico sospecha que puede existir inflamación del peritoneo (peritonitis) o ascitis.

¿Qué muestra se requiere?

Las determinaciones se realizan a partir de una muestra de líquido peritoneal, obtenida mediante un proceso conocido como paracentesis (inserción de una aguja en la cavidad abdominal y aspiración del líquido).

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Es posible que el paciente deba vaciar la vejiga antes de la obtención de la muestra.

¿Qué es lo que se analiza?

El líquido peritoneal es un fluido que actúa como lubricante en la cavidad abdominal. Se encuentra en pequeñas cantidades (5-20 mL) entre las dos capas del peritoneo que recubre la pared abdominal. El líquido peritoneal actúa como lubricante, reduciendo la fricción del movimiento de los órganos durante la digestión.

Existe una gran variedad de situaciones que pueden producir la inflamación del peritoneo (peritonitis) o la acumulación excesiva de líquido peritoneal (efusión peritoneal o ascitis).  El análisis del líquido peritoneal consiste en una serie de pruebas para establecer la causa del incremento de la producción de este fluido.

Las dos principales razones por las que se acumula demasiado líquido en el espacio peritoneal son:

Es importante distinguir entre trasudado y exudado, ya que permite acotar las posibles causas de la ascitis. Generalmente, la aproximación inicial consiste en un conjunto de pruebas que permitan esta diferenciación (recuento celular, concentración de albúmina o de proteínas en suero y líquido, apariencia del líquido). Una vez conocidas las características del líquido que se acumula, pueden realizarse pruebas adicionales para determinar con mayor precisión la causa de la enfermedad o del trastorno que genera la ascitis.

Preguntas comunes

¿Cómo se utiliza?

El análisis del líquido peritoneal se utiliza para ayudar a diagnosticar la causa de una inflamación del peritoneo (peritonitis) y/o de una acumulación de líquido peritoneal (ascitis). Existen dos causas principales por las que se acumula líquido que producen dos tipos de líquido, trasudado y exudado. Se utiliza un conjunto de pruebas iniciales para diferenciar entre estas dos causas, que incluyen:

  • Concentración de albúmina en líquido: el cálculo del gradiente de albúmina sero-ascítico o GASA (concentración de albúmina en suero menos la concentración en el líquido) permite diferenciar entre exudado y trasudado. Si el GASA es igual o superior a 1,1 sugiere la presencia de un trasudado, mientras que si es inferior a 1,1 probablemente sea un exudado.
  • Recuento celular y diferencial en el líquido.
  • Apariencia del líquido.

Trasudado: un desequilibrio entre la presión en el interior de los vasos sanguíneos (favorece la salida de fluido desde los vasos) y la cantidad de proteínas de la sangre (favorece la retención de líquido dentro de los vasos sanguíneos) provoca que se acumule líquido (llamado trasudado). Las principales causas de trasudados son la insuficiencia cardíaca congestiva, el síndrome nefrótico o la cirrosis hepática. Si el líquido extraído por paracentesis es un trasudado, no se suelen realizar más pruebas adicionales.

Exudado: el daño o la inflamación del peritoneo puede causar una acumulación de un fluido denominado exudado. En este tipo de líquido se pueden realizar una serie de pruebas para diferenciar entre las causas que lo producen:

  • Procesos infecciosos ocasionados por virus, bacterias u hongos: las infecciones pueden proceder de otras localizaciones del organismo u originarse en el peritoneo, por ruptura del apéndice, perforación del intestino o de la pared abdominal o contaminación durante una intervención quirúrgica.
  • Procesos inflamatorios: la peritonitis puede ser consecuencia de la exposición a ciertas sustancias químicas, puede aparecer después de un tratamiento con radioterapia o, más raramente, ser consecuencia de una enfermedad autoinmune.
  • Cáncer: algunos ejemplos son el cáncer metastásico, el linfoma, el mesotelioma y el carcinoma hepatocelular o hepatoma (tumor del hígado).
  • Pancreatitis: puede ser secundaria al uso de ciertos medicamentos, infecciones, o altas concentraciones de grasa en la sangre (hipertrigliceridemia).

En el caso de tratarse de un exudado, se pueden solicitar las siguientes pruebas adicionales:

  • Glucosa, amilasa, marcadores tumorales, bilirrubina, creatinina, lactato deshidrogenasa (LDH) en líquido peritoneal.
  • Examen microscópico: en el caso de sospecha de infección o de cáncer. Se suele examinar el líquido peritoneal tras utilizar una centrífuga especial (citocentrífuga) para concentrar las células sobre un portaobjetos. La muestra se colorea con una tinción especial y se evalúa el resultado al microscopio en búsqueda de células anormales, como las células cancerosas.
  • Tinción de Gram: observación directa de bacterias u hongos al microscopio.
  • Cultivo bacteriano y antibiograma: permite detectar los microorganismos y orientar el tratamiento antimicrobiano.

Otras pruebas menos frecuentes que pueden orientar el diagnóstico de algunas enfermedades infecciosas: pruebas para la detección de ciertos virus, micobacterias (adenosina desaminasa o cultivo de micobacterias para el diagnóstico de tuberculosis) o parásitos.

¿Cuándo se solicita?

El análisis del líquido peritoneal se solicita cuando se sospecha que exista un trastorno asociado a ascitis o peritonitis. Puede solicitarse cuando una persona presenta:

  • Ascitis de origen desconocido.
  • Dolor, hinchazón y sensación de tensión del abdomen.
  • Ruptura de la pared del intestino (perforación intestinal).
  • Sospecha de un proceso maligno del recubrimiento abdominal (mesotelioma).

¿Qué significa el resultado?

Los resultados de las pruebas pueden ayudar a distinguir entre los dos tipos de líquido peritoneal y orientar la causa de la acumulación del líquido. El conjunto de pruebas iniciales que se realizan en el líquido peritoneal ayuda a determinar si se trata de un trasudado o de un exudado.

Trasudado

El 90% de los líquidos ascíticos son trasudados y suelen estar causados por la insuficiencia cardíaca congestiva, el síndrome nefrótico o la cirrosis hepática. Los resultados del análisis del líquido peritoneal suelen ser los siguientes:

  • Características físicas: el líquido tiene una apariencia clara o de color amarillento.
  • Proteínas: menos de 3 g/dL.
  • Albúmina: concentración baja. Se evalúa la diferencia entre la albúmina sérica y la albúmina en el líquido peritoneal, conocida como gradiente de albúmina. Los valores superiores a 1,1 g/dL evidencian la presencia de un trasudado.
  • Lactato deshidrogenasa (LDH): se evalúa el cociente entre el fluido y el suero. En los trasudados este cociente suele ser menor de 0,6.
  • Glucosa: la concentración en el líquido es similar a la concentración en sangre.
  • Recuento celular: hay pocas células presentes que son mayoritariamente linfocitos.
  • Gravedad específica: menos de 1,015.

Exudado

  • Características físicas: el líquido tiene una apariencia turbia.
  • Proteínas: superiores a 3 g/dL.
  • Albúmina: concentración más elevada que en los trasudados (gradiente de albúmina inferior a 1,1 g/dL).
  • LDH: cociente líquido/suero superior a 0,6.
  • Glucosa: inferior a 60 mg/dL.
  • Recuento celular: aumentado.
  • Gravedad específica: superior a 1,015.

Los exudados pueden tener múltiples causas y se suelen requerir pruebas adicionales para poder establecer el diagnóstico. Los exudados pueden ser consecuencia de infecciones, traumatismos, diversos tipos de cáncer o pancreatitis. A continuación se describen algunas de las pruebas adicionales y su posible interpretación:

Características físicas: el trasudado suele ser claro y de color amarillento. La presencia de resultados anómalos puede proporcionar pistas acerca del trastorno subyacente:

  • Color amarillo intenso en las enfermedades hepáticas, blanco lechoso en las obstrucciones del sistema linfático y verde cuando hay bilis.
  • Líquido peritoneal rojizo indica la presencia de sangre, generalmente secundaria a un traumatismo.
  • Líquido peritoneal turbio o espeso puede indicar la presencia de microorganismos o leucocitos, y por lo tanto, de infección. También puede ser señal de un bloqueo o rotura del sistema linfático.

Pruebas bioquímicas: además de la albúmina, puede determinarse:

  • Glucosa: Normalmente la concentración suele ser similar a la de la sangre, puede disminuir en los procesos infecciosos.
  • Amilasa: se encuentra elevada en la pancreatitis.
  • Marcadores tumorales: permiten identificar el tipo de proceso maligno.

Examen microscópico: se solicita cuando se sospecha una infección o un proceso maligno. El trasudado suele tener pocos leucocitos, pero ningún hematíe ni microorganismos. Los resultados de la evaluación de las diferentes células presentes pueden indicar:

  • Recuento celular: se cuenta la cantidad de leucocitos y hematíes en la muestra. Puede existir un aumento de leucocitos en los procesos infecciosos y en procesos malignos.
  • Recuento diferencial de leucocitos: determinación del porcentaje de los distintos tipos de leucocitos. En los procesos infecciosos bacterianos se puede observar un aumento de los neutrófilos.
  • Citología: se evalúa al microscopio una muestra procesada en la citocentrífuga y teñida con una tinción especial, con la finalidad de detectar las células anormales. Se realiza cuando existe la sospecha de un mesotelioma o de un cáncer metastásico. La presencia de células anómalas, como células tumorales o células sanguíneas inmaduras, puede indicar el tipo de cáncer que padece el individuo.

Pruebas para detectar enfermedades infecciosas: cuando se sospecha una infección, se pueden realizar pruebas que permiten determinar el microorganismo causante.

  • Tinción de Gram: observación directa de bacterias u hongos al microscopio. En el líquido peritoneal no debería haber ningún microorganismo.
  • Cultivo bacteriano y antibiograma: si hay bacterias en el cultivo, permite orientar el tratamiento antimicrobiano. Si no crecen bacterias, no se descarta la infección, ya que podrían encontrarse en pequeñas cantidades o ver limitado su crecimiento debido a un tratamiento antibiótico previo.
  • Pruebas para la detección de hongos: si el cultivo de hongos es positivo, se podrá identificar la especie y se podría realizar un antifungigrama para orientar el tratamiento antifúngico.
  • Adenosina desaminasa: una elevación acusada en el líquido peritoneal en un paciente con síntomas sugestivos de tuberculosis significa que es probable que el paciente tenga una infección en el abdomen producida por el Mycobacterium tuberculosis Esto es especialmente probable en las áreas geográficas que tienen una alta prevalencia de tuberculosis. Para más información, consultar el artículo sobre Adenosina desaminasa.

Otras pruebas menos frecuentes pueden orientar el diagnóstico de algunas enfermedades infecciosas, como las pruebas para la detección de ciertos virus, micobacterias (como la que produce la tuberculosis) o parásitos.

¿Hay algo más que debería saber?

Puede solicitarse la determinación de glucosa o albúmina en sangre para comparar los resultados con los obtenidos en el líquido peritoneal. Si el médico sospecha una infección sistémica, probablemente solicitará un hemocultivo junto con el análisis del líquido peritoneal.

¿En qué consiste una paracentesis y cómo se realiza?

La paracentesis consiste en sacar el líquido peritoneal de la cavidad abdominal con una aguja o un tubo, hacia un contenedor que puede estar al vacío. El individuo debe permanecer tumbado boca arriba y con el cabezal de la cama elevado. Se aplica un anestésico local y posteriormente el médico inserta la aguja en la cavidad abdominal aspirando la muestra de líquido peritoneal.

¿Existe alguna otra razón para realizar una paracentesis?

Sí. Algunas veces se realiza para drenar el exceso de líquido peritoneal y disminuir la presión en el abdomen. El volumen de líquido extraído puede ser considerable (incluso varios litros). En algunas enfermedades debe repetirse la paracentesis de forma periódica.

¿Existen otros procedimientos que sean de ayuda en la evaluación de enfermedades del peritoneo?

Sí. Ante la sospecha de un sangrado abdominal que no sea evidente porque no existe hinchazón del abdomen, puede realizarse un lavado peritoneal. Este procedimiento se realiza mediante la inserción de un catéter en el espacio peritoneal, inyectando líquido estéril y posteriormente aspirando el resultado para observar si hay sangre, normalmente mediante un recuento celular.

Enlaces

Pruebas relacionadas:

Adenosina desaminasa (ADA)

Albúmina

Antibiograma

Cultivo de micobacterias

Glucosa

Lactato deshidrogenasa (LDH)

Análisis del líquido pericárdico

Análisis del líquido pleural

Recuento de hematíes

Recuento de leucocitos

Tinción de Gram

Estados fisiológicos y enfermedades:

Enfermedad hepática

Enfermedad renal

Enfermedades autoinmunes

Lupus

Tuberculosis

Pancreatitis

En otras webs:

Medline: Peritonitis bacteriana espontánea

Medline: Ascitis

American Cancer Society: Mesotelioma maligno

Sociedad Española de Oncología Médica: Cáncer de ovario

En mantenimiento.

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