Gases en sangre

12/4/2021

También conocido como: pH, pO2, pCO2, bicarbonato, HCO3-, saturación de oxígeno

Nombre sistemático: gasometría

Aspectos generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para evaluar la función pulmonar midiendo el pH sanguíneo, el oxígeno (O2) y el dióxido de carbono (CO2); monitorizar el tratamiento de las enfermedades pulmonares; para detectar un desequilibrio ácido-base en la sangre, que puede indicar un trastorno respiratorio, metabólico o renal; para evaluar la eficacia de la oxigenoterapia.

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando se presenta dificultad al respirar, cuando el ritmo respiratorio está acelerado o disminuido; cuando el paciente está en tratamiento por una enfermedad pulmonar; cuando se sospecha que exista un desequilibrio ácido-base. También puede utilizarse la prueba para monitorizar la eficacia de una oxigenoterapia que se utiliza cuando existe una falta de oxígeno, ya sea su causa aguda o crónica. Por último, en el curso de ciertos tipos de intervenciones quirúrgicas para monitorizar los niveles de ambos gases.

¿Qué muestra se requiere?

Normalmente, la determinación se realiza a partir de una muestra de sangre arterial, usualmente de la arteria radial de la zona de la muñeca. A veces la determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa y en los bebés puede usarse sangre capilar obtenida mediante un pinchazo en el talón.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Normalmente no. Sin embargo, si se sigue una terapia con oxígeno, puede desconectarse el oxígeno una media hora antes de la obtención de la muestra. Si no se puede tolerar la desconexión, el médico anotará la cantidad de oxígeno que se está recibiendo.

¿Qué es lo que se analiza?

Una gasometría es un grupo de pruebas que se realizan juntamente con la finalidad de medir el pH, la cantidad de oxígeno (O2) y el dióxido de carbono (CO2 presentes en una muestra de sangre. El objetivo es evaluar la función pulmonar y ayudar a detectar un desequilibrio ácido-base que podría indicar un trastorno respiratorio, metabólico o renal.

El organismo regula de manera precisa el pH sanguíneo, manteniéndolo entre unos estrechos márgenes de 7,35 a 7,45; ni demasiado ácido (acidosis) ni demasiado alcalino/básico (alcalosis).

La regulación de los ácidos y bases en el organismo tiene un componente en el que interviene el metabolismo y los riñones. En el organismo, el proceso de conversión de una sustancia en otra para la obtención de energía (metabolismo) produce cantidades importantes de ácido, que se eliminan por los riñones.

El organismo también regula el pH eliminando CO2 (un ácido cuando se disuelve en la sangre) por los pulmones. Este componente respiratorio sirve también para proveer de oxígeno a los tejidos. Por los pulmones se inhala oxígeno que se disuelve posteriormente en sangre y se vehiculiza así hasta los tejidos.

Todos estos procesos están íntimamente relacionados con el equilibrio electrolítico del cuerpo. En una persona sana, estos procesos están en un equilibrio dinámico, de manera que se asegura que el pH sanguíneo sea estable. (Si desea más información, consulte Acidosis y Alcalosis).

Son muchas las situaciones s o s que pueden afectar a la función renal, la producción de ácidos o a la funcionalidad pulmonar, y que por lo tanto pueden potencialmente alterar el equilibrio normal del pH, de oxígeno/dióxido de carbono y de electrolitos. Algunos ejemplos incluyen la diabetes mal controlada que puede conducir a una cetoacidosis diabética y a una acidosis metabólica; también las enfermedades pulmonares graves que pueden repercutir en el intercambio de gases (oxígeno/dióxido de carbono) en los pulmones. Incluso algunos trastornos transitorios como el shock, la ansiedad, dolor, vómitos prolongados y diarreas severas pueden llevar a una acidosis o alcalosis.

Los gases en sangre proporcionan una instantánea del pH sanguíneo y del contenido en sangre de O2 y de CO2. En una gasometría se mide directamente:

  • pH: es una medida del equilibrio entre los ácidos y bases en la sangre. El pH sanguíneo disminuye (y es por lo tanto más ácido) si aumenta la cantidad de CO2 y la de otros ácidos; contrariamente, el pH aumenta (sangre más alcalina) si disminuye la cantidad de CO2 o si aumenta la cantidad de bases en la sangre (como por ejemplo el bicarbonato o HCO3-).
  • Presión parcial de O2 (PaO2): mide la cantidad de gas oxígeno disuelto en la sangre.
  • Presión parcial de CO2 (PaCO2): mide la cantidad de gas dióxido de carbono disuelto en la sangre. A medida que la pCO2 aumenta, el pH sanguíneo disminuye (más ácido); si la pCO2 disminuye, el pH aumenta y la sangre es más alcalina.

También pueden establecerse cálculos para obtener información sobre otras magnitudes:

  • Saturación de O2 (O2Sat o SaO2): se corresponde con el porcentaje de hemoglobina que transporta oxígeno. La hemoglobina es una proteína presente en los hematíes que transporta oxígeno por las arterias, para llegar a las células de los distintos tejidos del organismo.
  • Bicarbonato (HCO3-): es la principal forma en que el CO2 se encuentra en el organismo y puede calcularse a partir del pH y de la pCO2. Constituye una medida del componente metabólico que contribuye a mantener el equilibrio ácido-base. El HCO3- se excreta y se reabsorbe por los riñones en respuesta a los desequilibrios del pH, estando directamente relacionado con el nivel de pH; a medida que la cantidad de HCO3- aumenta, también va aumentando el valor del pH.
  • Exceso o   déficit     de        base:  es        un   cálculo     que      representa la suma total de los agentes con acción tampón (aniones) de la sangre. Entre estos aniones se incluye la hemoglobina, proteínas, fosfatos y el HCO3- (es el anión dominante). Estos aniones intentan compensar cualquier posible desequilibrio del pH. El médico, mediante el HCO3- y el exceso/déficit de base, evaluará la capacidad total de tampón de la sangre y podrá decidir el mejor tratamiento para restaurar el equilibrio.

¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?

Casi siempre se utiliza sangre arterial, aunque en algunas ocasiones (por ejemplo bebés) se utiliza sangre total obtenida por una punción en el talón. En un recién nacido también puede obtenerse la sangre a partir del cordón umbilical. Como la sangre arterial transporta el oxígeno hacia todo el organismo y la sangre venosa recoge los productos de desecho hacia los pulmones, los gases y el nivel de pH no serán iguales en las arterias y venas. Normalmente, la mayor diferencia en los valores informados entre la sangre venosa y arterial es la PaO2, y se debe tener en cuenta el tipo de muestra al revisar los resultados.

La determinación suele realizarse a partir de una muestra de sangre arterial, normalmente de la arteria radial (zona de la muñeca del lado del dedo pulgar, donde normalmente se puede notar el pulso). Puede realizarse previamente una prueba conocida como test de Allen para asegurarse de que la circulación en la muñeca es la adecuada. El test supone la compresión de las dos arterias de la muñeca (radial y cubital) y liberar la compresión para observar si la sangre fluye correctamente hacia la mano. Si la mano no recupera normalmente su coloración, se procede a realizar la misma prueba en la otra muñeca. También puede obtenerse la sangre a partir de la arteria braquial (codo) o de la femoral (ingle), aunque en estos casos se requiere un entrenamiento especial, motivo por el cual suele realizar la punción el médico.

En los recién nacidos con dificultad respiratoria se puede obtener la sangre de la arteria y de la vena umbilical, para realizar el análisis de ambas separadamente.

Después de obtenerse la muestra de sangre arterial es importante realizar una compresión de la zona durante al menos 5 minutos, para evitar sangrados. Como la sangre se bombea hacia las arterias, en el lugar de la punción seguiría manando sangre si no se realiza una compresión. Si se están tomando anticoagulantes o aspirina, el tiempo de compresión sobre la zona se alarga (10-15 minutos). La persona encargada de obtener la muestra de sangre debe comprobar que no se produce ningún sangrado y posteriormente poner un apósito o vendaje compresivo alrededor de la muñeca, que debería de mantenerse durante aproximadamente una hora.

Preguntas comunes

¿Cómo se utiliza?

La medida de los gases sanguíneos es de utilidad en la evaluación del estado ácido-base y de la oxigenación de una persona. La gasometría suele solicitarse ante un empeoramiento de los síntomas de un trastorno ácido/base o ante dificultades respiratorias como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).  Los gases en sangre también se pueden usar para monitorizar el tratamiento de las enfermedades pulmonares y evaluar la efectividad de la oxigenoterapia suplementaria.

La gasometría también puede utilizarse para detectar un desequilibrio ácido-base, que puede ocurrir en una insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, diabetes no controlada, infecciones graves y sobredosis de drogas. Se puede solicitar junto a otras pruebas como: electrolitos para determinar si existe un trastorno electrolítico, glucosa para evaluar sus niveles en sangre y la urea y la creatinina para evaluar la función renal.

¿Cuándo se solicita?

El estudio de los gases sanguíneos se solicita cuando el paciente presenta síntomas de un desequilibrio del pH o de los gases O2/CO2, como dificultad respiratoria, falta de aliento, náuseas o vómitos

Es habitual solicitar las medidas de los gases en sangre en las personas con enfermedades, ya sea respiratorias, metabólicas o renales, y que además presentan distrés respiratorio.

En el tratamiento con oxigenoterapia (ventilación), la gasometría sanguínea puede ser útil para monitorizar regularmente la eficacia de dicho tratamiento.

Son muchas las situaciones (agudas o crónicas) que pueden llevar a tal desequilibrio, y aunque la gasometría por sí sola no permite establecer la causa del desequilibrio, sí que puede indicar si se trata de un problema respiratorio o metabólico.

También puede solicitarse la gasometría a los pacientes con traumatismos que afecten a la cabeza y/o el cuello, ya que las lesiones podrían afectar al mecanismo de la respiración. En los pacientes sometidos a anestesia (prolongada), especialmente en cirugía cardiaca o cerebral, también puede ser muy útil monitorizar los gases en sangre.

En los recién nacidos, las gasometrías realizadas a partir del cordón umbilical permiten poner de manifiesto los problemas respiratorios, a la vez que permiten conocer el estado ácido-base de los bebés. Normalmente, el estudio sólo se lleva a cabo si la situación del recién nacido sugiere la existencia de una dificultad respiratoria.

¿Qué significa el resultado?

Los valores de referencia variarán de un laboratorio a otro. También dependen de la elevación sobre el nivel del mar, ya que el nivel de oxígeno en sangre de una persona será más bajo si vive por encima del nivel del mar.

Los resultados de un análisis de gases en sangre arterial no son diagnósticos; deben usarse en combinación con los resultados de otras pruebas y exámenes para evaluar a alguien por un problema respiratorio, metabólico o renal.

La obtención de unos resultados anómalos en la gasometría puede estar indicando:

  • Que no se recibe el aporte adecuado de oxígeno
  • Que la persona no puede desprenderse correctamente del CO2
  • Que existe alguna alteración de tipo renal
  • Los resultados de la PaO2 indican la cantidad de oxígeno que una persona está inhalando y por lo tanto, la cantidad de oxígeno en sangre. Si el resultado es bajo, es indicativo de que no se está obteniendo una cantidad suficiente de oxígeno.
  • Los resultados de los otros componentes de la gasometría (pH, PaCO2, HCO3-)  están muy interrelacionados y por lo tanto deben considerarse en conjunto. Algunas combinaciones concretas de resultados pueden sugerir la causa de una acidosis o de una alcalosis:
  • Una acidosis respiratoria se caracteriza por un pH bajo y un aumento de la PaCO2, y es debida a una disminución de la función respiratoria  (aporte insuficiente de oxígeno y eliminación disminuida de CO2). Las causas pueden ser muy variadas: neumonías, EPOC, sedación excesiva por narcóticos.
  • La alcalosis respiratoria se caracteriza por un pH elevado y una PaCO2 disminuida, y es debida a un aumento de la ventilación causada por ejemplo por hiperventilación, dolor, distrés emocional o ciertas enfermedades pulmonares que pueden interferir en el intercambio de gases.
  • La acidosis metabólica se caracteriza por un pH y un valor de HCO3- disminuidos. La acidez de la sangre se relaciona con un problema metabólico/renal. Entre las causas se incluyen diabetes, shock e insuficiencia renal.
  • La alcalosis metabólica se caracteriza por aumento de pH y de HCO3- y se observa en la hipopotasemia, en los vómitos crónicos (se pierde ácido del estómago) y en las sobredosis de bicarbonato sódico.
  • A continuación, se resumen algunas combinaciones de resultados que pueden observarse en ciertas situaciones:

Si no se tratan, todas estas situaciones pueden ocasionar desequilibrios ácido/base que eventualmente pueden poner en peligro la vida del individuo. El médico tratará el desequilibrio y la causa que lo ha ocasionado.

¿Hay algo más que debería saber?

La punción arterial es más dolorosa que la punción venosa. Normalmente notará cierta molestia; posteriormente a la punción arterial debe realizarse una compresión de la zona para prevenir posibles sangrados.

A veces, puede utilizarse sangre venosa obtenida de una vía central (una vena más gruesa en la que está implantado un catéter, por ejemplo), siendo la interpretación de los resultados más delicada. La sangre obtenida de una muestra periférica, como la obtenida a partir de una vena del antebrazo, no sirve para valorar el estado de oxigenación.

¿Se puede realizar esta prueba en la consulta del médico?

Normalmente, las gasometrías se realizan por personal experimentado en los pacientes hospitalizados y en las consultas de urgencias. El análisis de la muestra debe realizarse lo más rápido posible después de su obtención. No es habitual que en las consultas médicas estén disponibles los dispositivos necesarios para el análisis.

Enlaces

Pruebas relacionadas:

Bicarbonato CO2

Creatinina

Electrolitos

Sobredosificación de fármacos e intoxicaciones

Urea  

Estados fisiológicos y enfermedades:

Acidosis y alcalosis

Anemia

Enfermedad pulmonar

Enfermedad renal

EPOC

Insuficiencia cardíaca

Neumonía

En otras webs:

Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica

Medline: Gasometría arterial

Medline: Examen de sangre del cordón umbilical

American Lung Association: Lung Disease Lookup

Breathe, the lung association: Lung Disease A-Z

American Lung Association: How Lungs get the job done.

National Heart, Lung, and Blood Institute: Oxigenoterapia

National Kidney Foundation: Metabolic Acidosis

En mantenimiento.

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