Perfil hepatitis aguda

18/7/2020

También conocido como: perfil de hepatitis, perfil de hepatitis vírica

Nombre sistemático: serología de hepatitis aguda

Aspectos generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para detectar y diagnosticar una hepatitis de causa vírica.

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando existen signos y síntomas de hepatitis aguda y se sospecha como causa una infección vírica; cuando se ha estado expuesto a uno o varios de los tres tipos más comunes de virus causantes de hepatitis: hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C.

¿Qué muestra se requiere?

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.

¿Qué es lo que se analiza?

La hepatitis consiste en una inflamación y aumento del tamaño del hígado. Los virus de las hepatitis (A, B, C) representan una de las causas más comunes de hepatitis agudas. En un perfil de hepatitis aguda se agrupan varias pruebas en sangre que son de ayuda para establecer el diagnóstico de hepatitis vírica. Algunas de las pruebas detectan anticuerpos producidos por el sistema inmune en respuesta a la infección y otras detectan antígenos (proteínas) indicativos de la presencia del virus.

El perfil de hepatits aguda incluye las siguientes pruebas:

Si se sospecha que los signos y síntomas son atribuibles a una infección por algún virus causante de hepatitis o si la persona afectada presenta mayor riesgo de contraer la infección o ha existido exposición a alguno de estos virus, se puede solicitar un perfil de hepatitis aguda.

El virus de la hepatitis A (VHA) es altamente contagioso. La infección suele contraerse a través de la ingestión de alimentos o agua contaminados con el virus, o bien por haber estado en contacto con una persona infectada. A pesar de que normalmente las infecciones por el virus de la hepatitis A suelen ser leves, el virus puede ocasionalmente producir una afectación aguda severa. El VHA no provoca una infección crónica, como sí lo hacen los virus de las hepatitis B y C. Se dispone de una vacuna para la prevención de la hepatitis A.

El virus de la hepatitis B (VHB) constituye la causa más común de hepatitis vírica aguda. La infección se contrae por contacto con sangre u otros fluidos corporales de personas infectadas. La exposición puede tener lugar por ejemplo compartiendo jeringuillas entre consumidores de drogas por vía intravenosa o por mantener relaciones sexuales sin protección alguna. Las personas que viven o viajan a áreas en las que la hepatitis B es prevalente están expuestas a mayor riesgo. También las madres pueden pasar la infección a sus bebés, normalmente en el momento del parto o poco después del nacimiento. El VHB no se transmite por la ingestión de alimentos o agua contaminados, ni por cogerse de las manos, toser o estornudar. Se dispone de una vacuna para prevenir la hepatitis B.

El virus de la hepatitis C (VHC) se propaga a través del contacto con sangre infectada, generalmente por compartir jeringuillas contaminadas entre consumidores de drogas, aunque también por el hecho de compartir artículos personales contaminados con sangre (como maquinillas de afeitar), a través de relaciones sexuales con una persona infectada, por exposición laboral de personal sanitario con sangre de un infectado, y, más raramente, de madre a hijo en el momento del parto. Antes de que se dispusiera de pruebas para detectar el VHC (1990) la infección podía adquirirse por transfusiones sanguíneas. Todavía no se dispone de ninguna vacuna para prevenir la infección por VHC.

Preguntas comunes

¿Cómo se utiliza?

El perfil de hepatitis aguda se emplea para detectar o diagnosticar inflamación e infección aguda del hígado atribuible a alguno de los virus que más frecuentemente causan hepatitis agudas: virus de la hepatitis A (VHA), virus de la hepatitis B (VHB) y virus de la hepatitis C (VHC).

Como existen diversas causas de hepatitis y de los síntomas y signos que las acompañan, estas pruebas son de utilidad para determinar si los síntomas pueden ser debidos a una infección actual por uno de estos virus, y para poder identificar qué virus en concreto es el responsable de la infección. Estas pruebas también permiten saber, incluso antes de que se desarrollen los síntomas, si la persona puede haber estado expuesta al virus.

Algunas de las pruebas incluidas en el perfil de hepatitis aguda detectan anticuerpos de tipo IgM. Estos son los primeros anticuerpos que se producen, en las etapas iniciales de la infección. A medida que la enfermedad progresa o se resuelve, los niveles de anticuerpos IgM disminuyen.

El perfil de hepatitis aguda incluye las siguientes pruebas:

  • Anticuerpos de tipo IgM frente al VHA: estos anticuerpos se desarrollan típicamente a las 2 o 3 semanas después de contraer la infección por el VHA, y persisten durante 2 a 6 meses. Los anticuerpos de tipo IgM frente al VHA se desarrollan en las fases iniciales de la infección, por lo que un resultado positivo se considera diagnóstico de hepatitis A aguda, en una persona que presente signos y síntomas.
  • Anticuerpos de tipo IgM frente al antígeno del core del VHB: es el primer anticuerpo producido en respuesta a la infección por el virus de la hepatitis B, y en caso de detectarse, indica infección aguda. Puede también estar presente en personas con hepatitis B de tipo crónico, durante las fases de exacerbación de la enfermedad.
  • Antígeno de superficie del VHB (HBsAg): se trata de una proteína presente en la superficie del virus de la hepatitis B; es el indicador más precoz de infección aguda por el VHB y suele estar presente incluso antes de que se desarrollen los síntomas. Por este motivo, HBsAg es una prueba empleada en el cribado de la infección en personas con mayor riesgo de contraerla o en las que han estado expuestas al virus. Pese a ser un indicador de infección aguda también puede estar presente en personas con infección crónica por este virus.
  • Anticuerpos frente al VHC: se detectan los anticuerpos producidos en respuesta a la infección por el virus de la hepatitis C, pero la prueba no permite diferenciar entre infección activa o previa. En caso de que sea positiva, se solicitan pruebas adicionales para determinar si la infección es activa.

En función del laboratorio, pueden incluirse otras pruebas en el perfil de hepatitis aguda, como:

  • Anticuerpos totales frente al VHA y anticuerpos totales frente al antígeno del core del VHB: ambas pruebas detectan anticuerpos de tipo IgM e IgG, y pueden ser de utilidad para saber si ha existido una infección previa por alguno de estos virus.
  • Anticuerpo frente al antígeno de superficie del VHB: esta prueba puede resultar de utilidad para determinar si una infección por el VHB se ha resuelto o para establecer si se han desarrollado anticuerpos después de la vacunación frente a la infección por el VHB, quedando así protegido el individuo frente a esta infección.

Pueden utilizarse otras pruebas como bilirrubina, alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST), ya sea individualmente o formando parte de un perfil hepático, para evaluar la función del hígado.

¿Cuándo se solicita?

El perfil de hepatitis aguda puede solicitarse cuando se observan resultados alterados para algunas pruebas de función hepática (por ejemplo bilirrubina, ALT, AST) o cuando una persona presenta signos o síntomas de afectación hepática aguda, como:

  • Cansancio, fiebre.
  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas, vómitos, dolor abdominal.
  • Emisión de orina oscura, heces descoloridas.
  • Dolor articular.
  • Ictericia.
  • Prurito (picor).

A veces este perfil de hepatitis aguda se solicita cuando existe mayor riesgo de contraer la infección por el virus de la hepatitis B (VHB) o por el virus de la hepatitis C (VHC), o también cuando se sabe que ha existido exposición a estos virus. A continuación se exponen algunos ejemplos de personas o grupos poblacionales en los que podría solicitarse este perfil:

  • Personas con aumento de los niveles de enzimas  hepáticos (ALT y AST) sin causa conocida.
  • Personas que se inyectan drogas.
  • Personas que padecen enfermedades de transmisión sexual.
  • Varones homosexuales que han tenido relaciones sexuales.
  • Personas en las que puede existir una inmunosupresión (debilitamiento del sistema inmune), como por ejemplo, individuos que han recibido un trasplante de un órgano.
  • Personas que han estado en contacto con alguien infectado por el VHB  o VHC.
  • Personas infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
  • Personas que recibieron una transfusión de sangre o un órgano antes de Julio de 1992, o algún factor de la coagulación previamente a 1987.
  • Personas en programas de diálisis.
  • Hijos de madres positivas para VHB o VHC.
  • En el caso de la hepatitis B, personas nacidas en áreas geográficas en las que el virus es común, como Asia, África, Sur de Europa y algunas partes de Sudamérica
  • Personas con evidencia de enfermedad hepática crónica.
  • En el caso de la hepatitis C y siguiendo recomendaciones de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) del año 2012, para identificar hepatitis C crónica en nacidos entre 1945 y 1965 (se supone que pueden tener mayor riesgo).

¿Qué significa el resultado?

En la tabla siguiente se resumen algunos de los resultados frecuentemente observados tras realizar un perfil de hepatitis aguda.

HAV-IgM = Anticuerpo IgM frente a la hepatitis A

HBsAg = Antígeno de superficie de la hepatitis B

Anti-HBc = Anticuerpo frente al antígeno del core de la hepatitis B

Anti-HCV = Anticuerpo frente a la hepatitis C

En caso de realizarse pruebas adicionales, la interpretación de resultados sería la siguiente:

  • Anticuerpos totales (IgM e IgG) frente al VHA: en caso de ser negativos se descarta infección actual o previa por VHA; en caso de ser positivos indican exposición al VHA o respuesta a la vacunación. Si se sospecha infección aguda deben determinarse los anticuerpos de tipo IgM.
  • Anticuerpos totales (IgM e IgG) frente al antígeno del core del VHB: un resultado positivo indica exposición al VHB o respuesta a la vacunación. Si se sospecha infección aguda por el VHB deben determinarse los anticuerpos de tipo IgM frente al antígeno del core del VHB
  • Anticuerpos frente al antígeno de superficie del VHB: si son positivos indican resolución de la infección por el VHB; si son negativos y en función de otros resultados para el VHB, pueden indicar que la infección no se ha resuelto; serán positivos junto con anticuerpos negativos frente al antígeno del core del VHB después de la vacunación frente al VHB

Es posible haberse infectado con más de un virus de la hepatitis, y también puede darse el caso de padecer una infección activa por un tipo de virus de la hepatitis en personas con infección crónica por otro virus de la hepatitis. En estos casos, pueden darse otras combinaciones de resultados y la interpretación de los mismos será más compleja.

Si todas las pruebas son negativas, debe pensarse en otra causa de la posible hepatitis que padece el individuo; también podría ser que tanto los anticuerpos como los antígenos de estos virus causantes de hepatitis estuvieran en cantidad insuficiente como para poder ser detectados. Si desea más información acerca de las causas de hepatitis, vea el artículo sobre hepatitis.

¿Hay algo más que debería saber?

Con las pruebas habitualmente incluidas en el perfil de hepatitis aguda no siempre puede saberse si ha existido una infección previa por algún virus de la hepatitis, o si se han desarrollado anticuerpos en respuesta a las vacunas; pueden solicitarse otras pruebas que proporcionarán esta información. Si desea más información refiérase a hepatitis A, hepatitis B, hepatitis C o hepatitis.

La presencia de anticuerpos de tipo IgM frente al virus de la hepatitis A (VHA) en sangre se considera diagnóstica de infección aguda por VHA, siempre que existan signos y síntomas compatibles con afectación del hígado. Sin embargo, puede obtenerse un resultado falso positivo en caso de realizarse esta prueba en personas asintomáticas.  Por esta razón, los CDC recomiendan no emplear esta prueba con finalidades de cribado en ausencia de signos o síntomas de afectación hepática.

¿Qué otras pruebas deberían hacerse?

Si de entrada se sospecha un tipo específico de hepatitis vírica, se realiza directamente la prueba específica para el virus en cuestión. En otras ocasiones, estas pruebas se determinan para monitorizar la progresión de la enfermedad o establecer si el tratamiento está siendo eficaz, y por lo tanto pueden solicitarse individualmente o en combinaciones diferentes.

Enlaces

Pruebas relacionadas:

Aspartato aminotransferasa (ALT)

Alanina aminotransferasa (AST)

Bilirrubina

Fosfatasa alcalina

Perfil hepático

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Hepatitis C

Tiempo de protrombina

Estados fisiológicos y enfermedades:

Enfermedad del viajero

Enfermedad hepática

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Ictericia

Toxoinfecciones alimentarias

Artículos:

Las personas con hepatitis C e infección por el VIH presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones de la enfermedad hepática

En otras webs:

American Liver Foundation: Hepatitis A

Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH)

Asociación Catalana de Pacientes Hepáticos (asscat):Hepatitis B

Centers for Disease Control and Prevention: Hepatitis A Information

European Association for the Study of Liver: Clinical Practice Guidelines

FamilyDoctor.org: Hepatitis A

Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos: hepatitis víricas

KidsHealth.org: Hepatitis

National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases: Hepatitis A

WomensHealth.gov: Viral hepatitis fact sheet

World Health Organization: What is hepatitis?

Otras lecturas recomendadas:

En mantenimiento.

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